Una Biblia cualquiera...

Por Leócrates - 31 de Diciembre, 2015, 13:38, Categoría: El Camino del Retorno

(31/XII/2015) Hoy no se iba a abrir la librería; sólo vine a trabajar unas horas, pero ni siquiera me interesa si me pagan o si se vende algo, más que nada lo tomo como una forma de terapia ocupacional. Mi padre murió hace 4 años, mi hermano está de luto por un amigo, mi hermana está enojada con su marido, mi madre quiere ir a Querétaro y yo tengo ganas de estar solo, hoy amanecí demasiado neurótico.

Abro maquinalmente las cortinas de metal y me dispongo a mirar a través del cristal los escasos carros que pasan (escasos en relación a la fecha, en realidad, si los contase, serían muchos, la ciudad está más hecha para que circulen carros que para que vivan en ellas las personas).

La voz de la locutora de la estación de jazz me pone de buen humor, siento ganas de llamar y pedir Equinox, de Jhon Coltrane, pero me contengo, luego ni contestan y no tengo ganas de ningún tipo de contradicción: ya es demasiada la contradicción y ambiguedad internas que este día me cargo. Aniceto Aramoni dice que no hay peligro de suicidio si el individuo aún alberga dudas sobre la existencia. El verdadero suicida está ya en otra dimensión, su alma es presa de la desesperación total y de la absoluta negación por la vida. 

Dejo que fluya la mañana y que llegue el mediodía. Pienso en Baudelaire, en Maupassant, en Manuel Acuña, en Artaud, en O´Gorman, en Hemingway, en Quiroga, en Mishima, en Alfonsina Storni, en Virginia Woolf, en Chaikovski...No todos lo lograron, algunos nomás lo intentaron.

En una famosa casa de subastas, la nota del intento fallido de Charles Baudelaire alcanzó una suma extraordinaria. Hasta la desesperación tiene un precio para el homo sapiens. "Me mato porque ya no puedo vivir más. Me resultan insoportables el cansancio de dormirme y despertarme. Me mato porque soy inútil para los demás y peligroso para mí mismo. Me mato porque me creo inmortal y espero."

Llega un cliente femenino. Hasta donde recuerdo, decir "clienta" o "águilo" (para águila macho) no es correcto; pero debo atender el negocio en lugar de volarme con mis disertaciones gramaticales mentales.

- "Tiene una Biblia".

- ¿Alguna en especial?

- No, quiero una Biblia cualquiera; pero si tiene una de Valera, mejor...

- Buena elección, a mí también es la versión que más me gusta...(iba a decir "me gustaba", cuando acostumbraba leer ese interesantísimo libro de política porque sus propuestas de dominio global son muy viables, pero desde el boom de la internet, otro es el dios que controla al mundo).

Existe un libro del Libro que nunca deja de gustarme, especialmente un versículo y en la traducción de Cipriano de Valera, revisada por Casiodoro de Reyna: "Si muerde la serpiente antes de ser encantada, de nada sirve el encantador". Eclesiastés 10:11.

Con esa advertencia y los cuentos de Kalimán, ya tiene uno ciertas armas para defenderse en la vida y tratar de no ser tan infeliz: "Quien domina la mente lo domina todo...Quien domina a otros es poderoso, pero quien se domina a sí mismo es invensible".





Permalink ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

La literatura como mercancía

Por Leócrates - 30 de Diciembre, 2015, 13:03, Categoría: El Camino del Retorno

(30/XII/2015) Hoy si ha estado muy mal la venta: tan solo un libro y muy barato. De repente decido a darle rienda suelta a una idea que ya traía y me pongo a buscar varios libros con precios entre 45 y 75 pesos. Dicen que no hay cosa peor que un idiota con iniciativa, pero hoy amanecí con algunos gramos de autoestima. Una vez que tengo tres docenas los amontono cerca del aparador con un letrero que dice $50 pesos. Para no verme gandalla con mi empleador, "dono" tres libros míos algo maltratados, uno de Eco y dos de García Márquez (para también correr riesgos y pagar mi parte de responsabilidad). En menos de lo que aletea un colibrí, El nombre de la rosa pasa a otro dueño. El nuevo dueño, en cuestión, es un muchacho de unos 20 años que venía buscando "algo que leer". Le platico someramente la trama de la famosísima novela de Eco y le brillan los ojos, saca su billete y sale disparado; conozco ese comportamiento, hace tiempo yo era así y me devoraba los libros con un hambre de niño de hospicio intelectual.

Viene un señor de edad y me pide algo de algún ganador del Nobel, le ofrezco los de García Márquez y me dice que no, que ya le perdió el gusto, no el respeto pero sí el gusto. Me viene a la mente Solschenitzin para recomendárselo, pero no digo nada. Entre el montón de libros de 50 pesos encuentra uno que se títula Cinco novelas clave de la literatura hispanoamericana de un tal Antonio Sacoto, lo hojea un poco, ve el índice y me dice: -"Este". -"Las he leído todas, sabe usted...creo que va a ser interesante conocer la opinión de otra persona sobre estas maravillosas obras". Le respondo que sí, que seguramente va a ser muy interesante porque "no sólo son cinco novelas clave de la literatura hispanoamericana sino de la literatura universal". Entablamos charla entonces sobre las exquisiteses de las letras y terminamos hablando sobre El Quijote. Me dice:-"Nunca he podido pasar de los molinos de viento". -"Yo sí, pero nunca he llegado al final...¿Sabía usted que en este año se cumplen 400 años de la publicación de la Segunda Parte del Quijote?...¡No! Pues así es, en un inicio, El Quijote no era tan largo como lo fue después y, de hecho, es posible que sea la primera novela propiamente dicha en donde los personajes principales tienen un desarrollo psicológico complejo, antes de eso, los Míos Cid y los Roldanes eran cantares de gestas, siempre de los personajes de la nobleza y siempre de los vencedores...a Don Quijote y a Sancho Panza, el choque con la realidad los va moldeando, los va transformando a lo largo de la trama de sus singulares aventuras, no terminan siendo como eran...".

La presencia de un nuevo cliente me detiene de mis desquiciadas disertaciones y me tengo que despedir del cliente anterior. No me molesto, al fin de cuentas mis esquizofrénicas opiniones no deben ser fomentadas por más de algunos minutos. Me dispongo a atender a otra persona con no sé qué gustos, intereses o manías. Y resulta ser un individuo muy chistoso y muy grosero; me pregunta por un título que no está y luego me pide que le recomiende algo "interesante de a de veras". A todo lo que le sugiero dice que no de forma tajante y altanera. La neurosis ajena me divierte mucho, por eso digo que es muy chistoso, pero después de un rato de intentar atenderlo me comienzo a impacientar tratando de que no lo note. Casi a punto de sacarme de quicio, abruptamente decide irse y yo vuelvo a respirar a todo pulmón. ¿Y esos corajes quién me los paga?

Llega una señora, pone dos bolsas llenas de libros sobre aparador y me pregunta a quemarropa: -"¿Cuánto me da...? Y tenga en cuenta que ya soy clienta...". Reviso el material. Nada extraordinario, sólo una que otra cosa de interés general. De hecho, le devuelvo más de una tercera parte porque son libros de texto escolar, carísimos en su temporada, pero comercialmente insignificantes después de su uso. Hasta abajo encuentro Caballo de Troya 1 y 2 junto con Azteca de Gary Jennings (que se lee en México más que La visión de los vencidos de León Portilla). No es literatura que me atraiga, pero esos tres títulos están en la lista de "cotizados". Le digo: -"Le doy $50"-"No; quiero $100 de menos, fíjese que vienen dos caballos de Troya y un Azteca...". No sé porque carambas, pero me surge un impulso que no puedo detener y con toda la intención de hacerla enojar le pregunto irónicamente: "¿Están buenos? ¿De qué se tratan?". Se me queda viendo como si yo fuera marciano. Me carcajeo para mis adentros, pero no se lo hago notar...-"Le doy 60". -"70 y órale!". -"Va que va". Le pago y me dice: -"El otro señor me daba más". No le creo en lo absoluto, yo apenas soy aprendiz en esto de comerciar con libros y sé que precisamente ese es el negocio de los libros usados: comprar lo más barato posible y vender lo más caro que la demanda de los clientes y la moda lo permita. Pero total, no lo hice tan mal para ser la primera vez.

Llevo los libros al área de nuevas adquisiciones, anoto el gasto y una brevísima descripción del lote comprado; acto seguido, pongo el Caballo de Troya I en el aparador y casi me lo arrebata un cliente. Como está muy maltratado, se me ocurre decirle: -"$70". El individuo saca el dinero y paga sin chistar y se va. ¡Ver para creer!

¿Y yo de qué me quejo si, hace algunos años, para conquistar a una ladie pseudointelectual me tuve que echar tres libros de Coelho al hilo y decirle que eran una maravilla? Además me la pasé muy bien con ella y los libros los canjeé después con un amigo por Las variedades de expériencias religiosas de William James. La vida es muy corta como para asesinar a todo aquel que no haya leído a Nietzsche.

Hablando al chile, también hay veces en que me la creo que el universo entero conspira para que yo logre mi leyenda personal. Nomás que en mi caso, el azotón con la vida real cada vez es peor. Lo que sí es indiscutible es que existe una enorme demanda de literatura como moda, como mercancía en el mercado de las personalidades. Aquí no estoy para juzgar las lecturas de nadie, cada quien puede tener las patologías literarias que le vengan en gana y la simple estrategia de venta dio resultado y salvo el día. Mañana otro día será.

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)

Polvo, papel y jazz

Por Leócrates - 28 de Diciembre, 2015, 13:22, Categoría: El Camino del Retorno

Alguna vez había entrado ya a esta librería y, por alguna extraña razón, sabía que algún día trabajaría yo aquí. Se combinaron ciertas cosas, se concatenaron los tiempos y, hoy, Día de los Inocentes 2015, comencé a laborar a las 11am. Han venido unas diez personas a preguntar por tal o cual libro de moda y no estaba ninguno (¿qué no ven el letrero que dice: "libros usados"?); también han venido tres personas a preguntar por el anterior encargado de la librería y me han pedido que, si lo llego a ver, le haga patentes sus efusivos saludos y buenos deseos de Año Nuevo. Dos señoras me han pedido que las oriente sobre determinada dirección.

Son las 2pm y sólo he vendido un libro de adivinanzas para niños y he reacomodado un poco el escritorio donde se archivan los materiales. Sintonicé la estación de jazz que suelo escuchar y puse manos a la obra para conocer un poco más acerca de la ubicación de los libros. Tiré a la basura varios periódicos empolvados y algunos pedazos de plástico...¿por qué molesta tanto el polvo ajeno y el propio lo pasa uno a menudo por alto? 

Apenas llevaba unos cuántos minutos revisando los anaqueles y de pronto mi mirada se quedó trabada en un nombre: Jacobo Grinberg-Zylberbaum...Meditación Autoalusiva...Jamás fue mi profesor en la facultad, pero tuve el gusto de tomar alguno de sus cursos extracurriculares hace 26 años...No entendí casi nada, para ser sincero, mi mente era demasiado cuadrada para poder comprender su conocimiento, mis oídos no estaban preparados para escuchar sus enseñanzas más allá de las meras palabras...Vuelvo a colocar el ejemplar en su anaquel, quizá después le daré una revisada; por el momento, acciones mucho más prácticas e inmediatas me reclaman.

Suena la campana. Un cliente. Quería Moby Dick, de Herman Melville. Busqué la obra y nada más estaba el tomo 2, el tomo 1 no se encontraba en su sitio. "No va a ser tan simple trabajar aquí"-me digo. El malogrado cliente es un joven de unos 20 años, muy amable; platicamos unos minutos sobre este libro, escencial para la literatura norteamericana y para la literatura universal; conversamos también un poco sobre una película que actualmente se exhibe en los cines titulada En el corazón del mar, que según cuenta la historia real en la que Melville se basó para escribir su inmortal novela. El muchacho me platica que en el noticiero miró un reportaje sobre una ballena blanca que habían detectado en el océano recientemente y por eso se animó a buscar el texto.

Viene otro cliente y compra Los tipos duros no bailan, de Norman Mailer. Me pregunta si tengo algún otro título de este autor y busco en el sitio correspondiente, pero no, no encuentro más material. El comprador se va y yo me dispongo entonces a dar de baja del archivo los libros vendidos y me topo con que sí había otro libro de Mailer, Crónicas presidenciales. Entonces me doy cuenta que hay dos clasificaciones en la librería: un orden alfabético de novelas y otro orden, también alfabético, pero por temas generales. Me digo: "Eres un inepto, estás despedido"-pero luego me perdono y prosigo con mi día, con mi primer día de trabajo en esta librería de viejo, cuyo interior es un pequeño laberinto ordenado. Sigue sonando el jazz en la radio, siento que ya es la hora de comer y también siento un poco de frío. Por hoy, ya no moveré más cosas de su lugar ni investigaré más; al terminar mi comida continuaré, si se me permite, con la lectura de El día que Nietzsche lloró y a ver que me depara el destino.

 

Permalink ~ Comentarios (1) ~ Comentar | Referencias (0)

Miedos y prohibiciones

Por Jacobo Ojeda y Leonel Puente - 25 de Noviembre, 2015, 19:52, Categoría: Choritos

Tus miedos son tus prohibiciones.

Tus prohibiciones son tus miedos.

Cada quien se prohíbe lo que sus propios miedos le indican...

Permalink ~ Comentarios (1) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

CONSTITUTIONS. La Gran Logia.

Por Leócrates - 29 de Julio, 2015, 10:12, Categoría: SEPTIEMBRE

Primer informe a mis camaradas esquizofrénicos:

**Las Constitutions estipulaban que "el Rey Jorge I entró en Londres en toda su magnificencia el 20 de septiembre de 1714 y, después de que la rebelión fue sofocada, en 1716", los miembros de las cuatro logias resolvieron fundar la Gran Logia. En referencia a 1716, Anderson estaba utilizando el calendario juliano antiguo según el cual, hasta 1752, el año empezaba el 25 de marzo. La reunión en la que se decidió formar una Gran Logia tuvo lugar en febrero de 1717. Luego, Anderson declara que en esa primera reunión los miembros presentes decidieron "elegir un Gran Maestro entre ellos mismos, hasta que tuvieran el honor de que un Hermano Noble fuera su jefe".

Los Masones. Jasper Ridley.**

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

El Blog

Calendario

<<   Junio 2016    
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30    
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chobojos
 
 Proyecto Cultura Chobojos - Vida sin fin
 
Proyecto Cultura Chobojos – Fotografía 366
 
Proyecto Cultura Chobojos – El círculo azul
 
Proyecto Cultura Chobojos – La Jauría
 
Proyecto Cultura Chobojos – Toma Todo
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chistes x Kilos
 
 

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog