Enero del 2010

LOS ROMANOS. Las dos caras de la moneda: tolerancia e intolerancia en la música clásica.

Por Ángel Augusto Ramírez Zarco - 29 de Enero, 2010, 17:47, Categoría: Acercàndose a la Mùsica Clàsica


Los romanos fueron capaces de forjar un Imperio que duró varios siglos y que se estableció en tres continentes (Europa, Asia y África). Fue reconocida la tolerancia que mostraron a los pueblos sojuzgados al permitirles continuar con sus sistemas religiosos y culturales. Ellos mismos absorbieron muchos de aquellos usos y costumbres y se beneficiaron de esa tolerancia. Bien sabida es la influencia de la cultura griega en ellos, por citar un ejemplo. Fueron tolerantes e inclusivos en ciertos sentidos. La otra cara de la moneda se presentaba como consecuencia de la rebelión de algún pueblo sojuzgado. Ejemplo: Cártago, en África (la actual Túnez), que fue un lugar muy próspero hasta que se rebeló contra el dominio romano*. Consecuencia: los cartaginenses y su ciudad terminaron siendo arrasados a pesar de haber ganado varias batallas gloriosas comandados por su aguerrido estratega Aníbal**. Intolerancia.

 

Curiosamente, en la música se puede encontrar algo parecido. Las grandes compañías y editoriales, que pretenden atesorar el acervo musical del mundo, llegan a mostrar ambas caras de la moneda. Gracias a ellas, existen extensas colecciones de partituras (aunque no dejan de regirse por la demanda musical); sin embargo, también existen buenas obras que no son tan populares y son descatalogadas y dejan de imprimirse. De algún modo, varias de ellas se pueden hallar en colecciones privadas y bibliotecas. Otras ni así. Grandes acervos fueron destruidos en la Segunda Guerra Mundial. Citaré, como ejemplo, las obras de un compositor de apellido Fahrman, gran parte de cuya obra desapareció—así como la vida de su editor y su familia—en los bombardeos de Alemania. Destino parecido corrió Phillip Schawenka, compositor cuya música me encanta. Lo bueno es que algo quedó de sus partituras para deleite de quienes puedan encontrarlas (este servidor podría serles de utilidad si están interesados en ellas).

 

La guerra, como todos sabemos, es terrible; pero a veces no es necesario que se desate para que existan conductas extremas e intolerantes que lesionan a las culturas: en este caso me refiero a la destrucción de documentos por parte de las mismas editoriales.

Hace unos meses, investigando sobre el paradero de la ópera Atzimba—joya de la música nacional, compuesta por Ricardo Castro [1864-1907], y que en partes fue presentada con éxito en Europa, contando con la presencia de grandes personajes, que incluían al Rey Leopoldo II de Bélgica—descubrí que no la tiene ni la editorial. Sólo sabía que la casa Wagner era la propietaria de los derechos de autor; luego me comentaron que hace más o menos 40 años, cambió de propietarios y, un buen día, se les ocurrió que tenían muchas partituras sin interés comercial alguno y tiraron a la basura cientos de obras. ¿Creen ustedes eso? Las desaparecieron en lugar de donarlas al Conservatorio o alguna biblioteca especializada. ¡Que barbarie en verdad!

 

Por otra parte, el día 8 de Enero [2010] me avoqué a encontrar discos con las grabaciones de las 4 Sinfonías del importante compositor mexicano Candelario Huízar, oriundo de Zacatecas, y menuda sorpresa me llevé. La casa RCA la produjo en una grabación que contó con la dirección de Sergio Cárdenas, pero, ¿saben que hacen cuando tienen CD´s que no se les venden? ¡Los destruyen! (según me comentó una persona muy amable de la Sala Margolin, lugar muy interesante para adquirir toda esta preciada música). ¿Por qué hacen eso? Para pagar menos impuestos. ¿No es esto increíble?

 

Esta desgracia cultural, de la cual he citado algunos ejemplos, me recordó a los romanos y las dos caras de la moneda: tolerancia e intolerancia en la música clásica.

 

ÁNGEL AUGUSTO RAMÍREZ ZARCO (ramiarz@hotmail.com)

 

* Contextualizando un poco aquella época, y dejándonos llevar de la mano por Óscar Secco Ellauri, apuntamos lo siguiente: "Hubo tres guerras púnicas. En la primera (264-241 a.C.), Roma consiguió desplazar a Cártago de Sicilia y de las islas del mar Tirreno; en la segunda guerra (218-201 a.C.), Roma, nuevamente triunfante, redujo a su rival a la categoría estado vasallo, y en la tercera guerra (149-146 a.C.), arrasó y destruyó definitivamente a Cártago".

 

** En el transcurso de la segunda guerra púnica hubo varios episodios gloriosos a cargo del genial estratega y valeroso general cartaginense Aníbal, quien puso seria y severamente en jaque a los romanos, humillándolos en algunas batallas con sus tácticas innovadoras y sorpresivas, o, masacrándolos de plano, con sus maniobras envolventes, como hizo en Cannas (216 a.C.), sin importar que el ejército itálico doblara en número al suyo.

De haber recibido refuerzos de Cártago, de no haber diezmado a su ejército haciéndolo cruzar los Alpes en pleno invierno, con todo y elefantes, o de no haberse internado hasta los confines de Italia sin una línea confiable de suministros, otra habría podido ser la Historia; pero el hubiera no existe y Roma terminó imponiéndose inexorablemente.

 

Notas del editor.

Permalink ~ Comentarios (2) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

¿Por qué no tenemos ciencia en Latinoamérica? 2 de 9

Por Jesús Leonel Puente Colín - 27 de Enero, 2010, 15:16, Categoría: La Armada Invencible

II. Poderoso caballero es Don Dinero... 

Lo que la mayoría de los latinoamericanos pensamos en primer lugar es que no hay dinero suficiente para ninguna cosa y mucho menos para la ciencia. Este hecho es innegable, no obstante, si nos detenemos únicamente en este punto nada lograríamos, sería como si los mexicanos le echáramos toda la culpa a España de nuestra desgracia por habernos conquistado mientras alegremente arrancábamos corazones ensangrentados para nutrir al Sol.

Como bien dice Cereijido: "Hasta hace seis siglos, los europeos estaban más subdesarrollados que los latinoamericanos de hoy en día". Era "una Europa transitada por turbas mugrientas de leprosos, mendigos y flagelantes que atribuían sus desgracias a los pecados cometidos, y esperaban que Dios los perdonara si maltrataban su cuerpo. La preocupación fundamental era salvarse del infierno. En dicho escenario no tenía mucho sentido usar la razón para estudiar la realidad pues, en primer lugar, no tenían ni la más remota idea de que la realidad se pudiera regir exclusivamente por leyes físicas, sino que daban por sentado que obedece a la voluntad divina y es modificable por milagros cada vez que Dios lo crea necesario. En segundo lugar, si Dios quisiera que alguien conozca las fuerzas que operan los fenómenos naturales, ya se ocuparía de revelárselas. Peor aún: dado que Dios había ocultado esas razones, constituía una transgresión grave querer así y todo averiguarlas".

Los pueblos europeos también fueron pobres y subdesarrollados, fanáticos religiosos e ignorantes. En la Edad Media, la tecnología de punta, aunque en aquellos tiempos fuera más teórica que práctica (como el álgebra), la tenían los asiáticos, particularmente los países regidos por el Islam pues, paradójicamente, eran más tolerantes en cuanto a la adquisición de conocimiento y la separación entre ciencia y religión.

¿Cómo es entonces que los europeos desarrollaron ciencia, teniendo incluso a toda la maquinaria de su Santa Inquisición pisándoles los talones a los pensadores y a los árabes invadiendo sus territorios? Sólo lo pudieron lograr cambiando sus estructuras, modificando su visión del mundo. Eran oscurantistas, pero el Oscurantismo no es ignorancia propiamente dicha, es ocultamiento. Tenían conocimientos, bibliotecas y universidades, pero las mantenían fervorosamente restringidas. Tuvieron que abrir su horizonte mental para sobrevivir y, paulatinamente, implementar su supremacía. En dicho contexto, el factor económico, aún siendo decisivo, pasó de fundamental a secundario.

Luego de una larga crisis interna, y casi mil años de fundamentalismo religioso, a partir del Renacimiento, los países europeos tuvieron que abrir el acervo de sus conocimientos para desarrollar una ciencia ligada a la observación y la experimentación. La Iglesia seguiría promocionando sus milagros y sus revelaciones divinas, pero tuvo que aceptar que dos más dos eran cuatro tanto en cielo como en el infierno. Es decir: dos ángeles más dos ángeles, suman cuatro ángeles; dos demonios más dos demonios, suman cuatro demonios. Todos ellos con sus respectivas alas, claro está. Corregidme si me equivoco con las cuentas...

 

Los europeos, y posteriormente los países norteamericanos y algunos asiáticos, tras una larga historia de búsqueda, incluida en ella las nefastas cacerías de brujas, "aprendieron a aprender", como señala la filósofa mexicana A. R. Pérez-Ransanz. Es ese proceso de aprender a aprender se basa su principal potencia científica. Pero que no nos vengan a vender ningún tipo de democracia cultural y no seamos tan ingenuos para creer en su benevolencia: una vez que hallaron una herramienta útil para ascender en el camino de la ignorancia y la pobreza, la guardaron bajo llave para dominar mejor a sus subordinados. Además, sus políticas económicas son proteccionistas para con ellos mismos y "liberales" hacia los demás: primero se fortalecen y enriquecen, luego comercian ventajosamente. Un ejemplo perfecto nos lo brindan las estrategias de Gran Bretaña: "En 1820, los aranceles británicos a los productos manufacturados llegaban a 45%, muy por encima de los demás países europeos... A partir de 1846, [G. B.] se convirtió al liberalismo, con la derogación de las leyes de Granos que protegían al agro y perjudicaban la industria, y cuando ya era una potencia mundial... Tardó varios años más en llegar a un nivel arancelario bajo, pero además mantuvo a la India como mercado cautivo para sus manufacturas y como proveedor de algodón, es decir, muy lejos de la libertad de comercio... [¿Suena familiar?]...Desde que comenzó a bajar sus aranceles, Gran Bretaña se convirtió en un fervoroso abogado del liberalismo... El economista y periodista alemán Friedrich List, abogado de la industrialización y la unificación alemanas, consideraba que se trataba de una argucia muy común que, cuando alguien ha alcanzado la cumbre de la grandeza, retira la escalera por la que ha subido para privar a los demás de los medios para trepar tras él" (3).

Por algún tiempo, los británicos tuvieron la supremacía económica y científica, pero sus competidores entendieron la lección e invirtieron en lo que el economista noruego Eric Reinert (autor de La globalización de la pobreza. Como se enriquecen los países ricos...y porque los países pobres siguen siendo pobres) señala como "actividades con rendimientos crecientes", es decir, que son más productivas a medida en que se expanden, tienen un mayor impacto sobre el crecimiento, la acumulación de tecnología y el empleo. Las actividades con rendimientos crecientes son las industrias y, dentro de ellas, [especialmente] las de mayor componente tecnológico. Las de rendimientos decrecientes son las basadas en recursos naturales y las industriales intensivas en mano de obra (4). 

Otro punto importante es que, en la actualidad y sin lugar a dudas, todos los países desarrollados consideran la educación en general, y la científica con mayor énfasis, como un "rubro de seguridad nacional". Una buena parte de su Producto Interno Bruto está destinado a eso. En Latinoamérica es tan escaso que no rebasa ni el 1% del PIB. Pero, más que la cantidad de dinero en sí, una vez más la ideología retrógrada es la que da al traste con todo: se considera como un gasto, no como inversión. En México, incluso el Consejo de Ciencia y Tecnología (CONACYT), así lo específica en sus informes estadísticos: Gasto nacional en ciencia y tecnología (5).

Lo que se gasta se va, se pierde. Lo que se invierte puede perderse, pero muy bien puede volver aumentado con creces. Si de todas maneras siempre hemos perdido, ¿no sería más lógico invertir buscando que por lo menos algunas veces saliéramos ganando? Dinero y Capital son parientes, pero para nada son iguales. El puro dinero en sí no es la solución. Inyectar dinero a una cultura que se rige por el pensamiento mágico-religioso y no tiene una formación mínima en ciencia es como darle limosnas a un drogadicto: no se curará, se enfermara más. Otra vez lo repito: tenemos que cambiar de mentalidad para invertir efectivamente lo poco que se tiene disponible. Necesitamos invocar al poderoso pensamiento lógico-matemático, que es la otra cara de la moneda de la grandeza humana.

Llevamos cerca de quinientos años con infinidad de taras intelectuales. Una muy insidiosa es un Dios impuesto. Rezar no nos bastaría. Los que nos lo impusieron, y todos sus secuaces, en ese sentido nos aventajan con muchos siglos de convivencia con una religión fundada por aquel pueblo de supersticiosos y "temerosos pastores de la Edad de Bronce" (6).

Nuestros antiguos acreedores y los que se van sumando, se pueden dar golpes de pecho, desgarrarse las vestiduras, organizan conciertos musicales...a veces sueltan sus dólares, sus euros, sus yenes o sus nuevos pesos, pero jamás su tecnología. Abrir los ojos sería de gran ayuda; pensar también; actuar con conciencia muchísimo más. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Y no hay peor tonto que un tonto con iniciativas esquizofrénicas, sea zurdo, derecho o ambidiestro

 

 

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

El Ferrocarril

Por Jesús Leonel Puente Colin - 24 de Enero, 2010, 21:09, Categoría: Acertijos, Adivinanzas y Trivias

Existe un puente que tiene un kilómetro de largo y un ferrocarril que mide un kilómetro de largo. El ferrocarril recorre un kilómetro por minuto. ¿Cuánto tarda en atravesar el puente?*

LA RESPUESTA DEBE INCLUIR LA EXPLICACIÓN.

La primera persona que responda ganará el excelente libro El Gambito de Bourbaki, de Carl Djerassi (científico que sintetizó el primer anticonceptivo oral en un laboratorio de SINTEX, Cuajimalpa, D.F., allá por la década de cincuentas).

* Extraído de TOMA-TODO Revista de Colección. Ediciòn III. El milenario Bosque de Chapultepec.

Permalink ~ Comentarios (13) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

Êtica Paradòjica

Por Leòcrates - 21 de Enero, 2010, 19:43, Categoría: Choritos

¿Por què he de beneficiarte si me tratas bien?
¿Por què he de perjudicarte si me tratas mal?

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

OITHONA. Ricardo Castro y la Arqueología.

Por Ängel Augusto Ramirez Zarco - 19 de Enero, 2010, 9:03, Categoría: Acercàndose a la Mùsica Clàsica

En la historia moderna se ha tenido noticia de varios descubrimientos arqueológicos, como las antiguas ciudades de Ur, la de Nínive, o las ruinas del Templo Mayor. Curiosamente, en la música llegan a pasar cosas parecidas. Bach (1685-1750), por ejemplo, estuvo envuelto en la obscuridad cerca de un siglo hasta que lo desempolvó Félix Mendelssohn (1809-1847). La obra de Ricardo Castro (1864-1907), que es nuestro principal compositor romántico, estuvo casi en el anonimato durante muchas décadas y es una lástima pues su producción es abundante y variada. Él fue quien compuso la primera Sinfonía mexicana en 1883, dedicándosela a Alfonso Bablot, quien en aquel entonces fungía como director del Conservatorio.

En la actualidad, parte de su hermoso repertorio ya se interpreta con cierta frecuencia: el integral de valses, su concierto para piano, el de chelo, sus melodías francesas y, afortunadamente, su poema sinfónico OITHOMA, está próximo a estrenarse en la Ciudad de México.

Tristemente, muchas piezas compuestas por Castro para piano, cuyas partituras están disponibles, siguen relegadas; por ejemplo, los preludios del Opus 15, dedicados a la gran compositora Chaminade, o la balada Opus 5 dedicada al importante pianista Eugéne D´Albert. Pero más triste aún es el destino de obras cuyas partituras están perdidas. ¡Perdidas!

  • Los tres actos de la ópera ATZIMBA (interpretada por última vez en 1952).

  • La Leyenda de Rudel (el mismo año que la anterior) que, aunque se tocó recientemente en 2007, es la reducción para piano lo único que subsistió.

  • El Himno a Vasco da Gama.

No entiendo cómo es que puedan perderse tales documentos. ¿Perderse así nomás como así? Si fueran unos zapatos o una camisa, se entiende hasta cierto punto, ¡pero perder partituras de obras maestras mexicanas!

Ahora bien, dentro de estas calamidades, también hay buenas noticias. Aquí es donde, su servidor, tuvo el gusto de participar y aportar un pequeño granito de arena: "OITHONA", ¡el primer poema sinfónico mexicano! Escrito por Ricardo Castro, y dedicado al compositor y amigo suyo, Gustavo  E. Campa (igualmente triste el destino de las obras orquestales de éste último, habrá que buscarlas).

OITHONA data del año de 1885 y, al parecer, nunca se interpretó. No existe constancia escrita de su ejecución en México (me lo refiere el maestro Emilio Díaz Cervantes, experto en Castro). Es para gran orquesta pero, por las corrientes opositoras a su genio, hasta la partitura se daba por perdida en nuestro país, según me comenta el doctor Nelson Hurtado del CENIDIM.

Lo bueno es que la encontré gracias a que se dio una armoniosa combinación entre curiosidad, trabajo y suerte. Estaba en una colección del vecino país del norte: la Colección Fleisher.

El hallazgo sucedió de la siguiente manera: alguna vez, hace pocos años, adquirí la Segunda Sinfonía de Karl Goldmark, húngaro como Liszt, conocido principalmente por la ópera "La Reina de Saba", la Sinfonía Rústica y su hermoso concierto para violín. Revisando los datos, me encontré con que la partitura había sido prestada, por la colección antes mencionada, y me di a la tarea de entrar en contacto con ellos e investigar qué obras tenían de nuestros importantes compositores románticos (Castro y Campa en particular). ¡Oh, sorpresa! ¡Tenían OITHONA!

Me comentan mis estimados curadores de la Colección, Kile Smith y Stewart Serio, que fue incorporada a su vasto conjunto de partituras, allá por el año 1941. En una visita de Edwin Fleisher por Sudamérica, la compró junto con otro lote de piezas a un coleccionista de nombre desconocido.

¡Qué alegría que apareció y que la podremos escuchar próximamente! ¡Hay tantas obras maestras que sus autores no pudieron disfrutar en el transcurso de su vida! Mencionaré el caso de la 3ª Sinfonía del compositor sueco Franz Berwald, que tuvo que esperar cerca de 60 años para ser tocada y, créanme, es una hermosísima obra. En el caso de Castro y su OITHONA, estamos hablando de 125 años de espera. Mucho más tiempo tuvo que esperar está obra mexicana, que aquella húngara. ¡Justicia es que ahora esté disponible para nuestro país y para todo el mundo! Aquí la similitud con la arqueología, pues hay que estar buscando aquí y por allá. Muchas veces, no aparece nada y, sin embargo, hay que continuar con la búsqueda, ¿quién te dice que no podrías toparte con una joya?

Espero pronto descubrir más cosas; deseo también, por este medio, agradecer a Eusebio Ruvalcaba, crítico musical de Milenio, por su encomio para motivarme a aportar una pequeña gota en este vasto mar que es la música. A Meiner Freunde e Iván Riquelme por compartir gustosos este hallazgo conmigo. A Liliana Cuevas, por su amabilidad y aliento para descubrir obras que bien valen la pena escuchar. A Flavie Boeda, por escucharme y soportarme con paciencia después de tantas cosas que le propongo para la Filarmónica. Muy en especial a Rodrigo Macías, director adjunto de la OFUNAM, quien tuvo la convicción de presentar el poema sinfónico como propuesta a la Filarmónica y tendrá el orgulloso privilegio de interpretarlo por primera vez en nuestro país.

Gracias a todos ellos y a quienes se me hayan escapado.

Actualmente ando investigando que puede significar OITHONA. No he encontrado referencia alguna en la historia. Tal vez tampoco sea algún término en alguna lengua materna. Lo único que hallé parecido a "Oithona", ¡es una variedad de zooplancton! Tal vez el Maestro Castro se llegó a enterar de este descubrimiento, avalado por los avances científicos de la época, y se sintió cautivado por tal forma de vida, tan importante para sustentar la vida acuática y la inmensidad del mar. No lo sé. Es sólo una hipótesis arriesgada que, por el momento, mantiene ocupada mi mente. Ojalá un día se sepa que quiere decir ésta palabra. Mientras tanto, se agradecerá cualquier información o comentario acerca del tema.

* En otra ocasión darè una descripción de lo que es una Sinfonía y lo que es un Poema Sinfónico.

Hasta pronto.

ANGEL AUGUSTO RAMIREZ ZARCO (ramiarz@hotmail.com)

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

Artículos anteriores en Enero del 2010

El Blog

Calendario

<<   Enero 2010  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chobojos
 
 Proyecto Cultura Chobojos - Vida sin fin
 
Proyecto Cultura Chobojos – Fotografía 366
 
Proyecto Cultura Chobojos – El círculo azul
 
Proyecto Cultura Chobojos – La Jauría
 
Proyecto Cultura Chobojos – Toma Todo
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chistes x Kilos
 
 

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog