Febrero del 2011

Lodo

Por Leonel Puente - 20 de Febrero, 2011, 15:01, Categoría: Frases Callejeras

¡Pus si nos conocimos en el lodo!       * Proporcionada por Gabriel Chapa

Permalink ~ Comentarios (1) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

La materia prima del escritor y el poeta

Por Alonso Marroquín Ibarra - 20 de Febrero, 2011, 2:10, Categoría: Desolladero

No es de dudarse que muchas personas puedan hacer una mesa, una silla o poner un conjunto de entrepaños entre dos tablas; es innegable también que otros con un cincel y un martillo puedan hacer muescas o darle cierta forma a la piedra así como una buena parte de la población construye su vivienda con los recursos que tiene a la mano, su sentido común y la ayuda de otros que han emprendido con anterioridad ese trabajo.

Con mayores o menores destrezas quien sea puede emprender un objetivo y lograr un resultado, tratándose de cualquiera de las actividades humanas, y ese conjunto de obras o bienes, utilitarios o no, generado por todos los individuos, formará parte de la cultura, imprimiéndole incluso un sello social ya sea por sus similitudes, los colores utilizados, las formas con tendencia preferente, las estructuras más prácticas, fáciles o útiles. Todos los pueblos a lo largo de la historia han dejado vestigios de ello.

Sin embargo en todos los campos del quehacer humano hay diferencias evidentes en lo producido; así, quien se ha especializado en trabajar las maderas sabrá reconocer aquellas que son más nobles para la talla, podrá escoger las mejores vetas para un trabajo ornamental o de chapeado, desarrollará o aprenderá de sus antecesores las técnicas de ensamblado y manejará las curvas, la escuadra y todos los ángulos para crear un mueble mejor en todos los aspectos.

Llegado a este punto es probable que tenga el atrevimiento de crear nuevas formas, de cuidar más la selección de su materia prima, de perfeccionar el pulido, de realizar diseños con incrustaciones incluso de otros materiales, y lograr un acabado con nuevos barnices, ceras o frotamiento.

Un último estadio sería aquel en donde, más allá del valor utilitario que su trabajo significa, este hombre pensara en una creación inimitable, lo que implicaría poner en marcha todos sus recursos para lograrlo: su talento, las habilidades desarrolladas a través de los años, su creatividad y los conocimientos adquiridos. Si pensamos en un librero, el resultado sería extraordinariamente diferente al que haya realiza un paisano que sólo tomó unas tablas, las medio mal corto y a golpe de martillazos las clavó, a ojo, en los largueros, a la distancia que creyó era la correcta. No hay vuelta de hoja: es de mayor valor el librero del primer caso, aunque utilitariamente ambos sirvan para lo mismo.

De manera análoga podemos comparar un jarro hecho con el barro tomado de la barranca de junto con una pieza de porcelana; la herradura de un caballo con una pieza de orfebrería donde convivan los metales preciosos; una casa de barrio con una residencia diseñada por un arquitecto, no digamos con una mezquita o un templo fastuoso de la India; una lapida del cementerio hecha en serie con una escultura de mármol o vaciada en bronce y, por supuesto, podemos comparar también cualquier acomodo de palabras tomadas por ocurrencia o a la buena de Dios, con faltas de ortografía incluídas, con la literatura y dentro de ella con la poesía.

Todos son productos culturales, sin excepción; todos son manifestaciones de la sociedad que los produce. Unos, simplemente, valen más por sus características intrínsecas y otros, por oposición, carecen de valor.

La materia prima, fundamental, del escritor es el idioma; pero, como en el caso del especialista en muebles, no es suficiente utilizarlo sin ton ni son si el objetivo es hacer un escrito con valor. A final de cuentas incluso los analfabetos pueden producir un resultado que puede ser trascrito por un tercero para que prevalezca en papel, pero lo realmente valioso, contiene mucho más que sólo palabras.

El significado, la gramática, el ritmo, la armonía, la observación, el conocimiento, la sensibilidad, la capacidad de síntesis, la investigación misma,  y, por supuesto, la práctica, son elementos vitales, inseparables, para el escritor.

En el caso opuesto se encuentran: la ocurrencia, el desconocimiento del idioma y el significado de las palabras, la utilización por ignorancia de las aberraciones divulgadas por las televisoras y otros medios de comunicación (locaciones por ubicaciones, terapista por terapeuta, promocionar por promover, Telemarketing por telemercadeo, indexar por indicar, aplican por se aplican, etc.), las faltas de ortografía (coser, cocer; casar, cazar; dé, de; éste, este…), el desconocimiento de la sintaxis (no significa lo mismo: "Zapatos para niños importados de España" que Zapatos importados de España para niños"), incluso  el no saber ni siquiera cómo ni cuándo se utiliza la puntuación, que también le da sentido a lo escrito.

Los resultados del oficio en ambos casos serán extraordinariamente diferentes en su valor.

Escribir, sin embargo, no es limitativo ni excluyente y es válido utilizar todos los recursos para transmitir un contenido que se considere de interés para algún receptor. De tal suerte, la palabra escrita tiene que echar mano de recursos, incluso imaginativos, para reproducir un modo de hablar local o de, pongamos por caso, sectores minoritarios o marginales de la sociedad. Aquí caben la jerigonza, el código utilizado en la telefonía celular o en los recursos propios de Internet, los localismos, las palabras caídas en desuso  que prevalecen en algunas regiones (ansinita, ansí), los modismos, neologismos, etc.,  etc., etc.

Los dadaístas "crearon" "poesía" recortando palabras, metiéndolas en un sombrero y sacándolas de manera aleatoria para, después, escribirlas en un papel. El título mismo era "realizado" de manera similar. Como vestigio social de la crisis moral y el desencanto que vivía la sociedad de la época (período posterior a la primera guerra mundial) y como acto de rebeldía contra el arte burgués establecido, el dadaísmo y su producción  es un testimonio que debe considerarse en su justa dimensión, no más.

La decadencia, en cualquier renglón, conlleva el abandono, el desinterés, lo mal hecho, el "a"i se va" tan mexicano, el camino fácil, y si bien es cierto que vivimos en una época de maravillas y, simultáneamente, decadente, no por ello debemos colocarnos en el lado "pinche" de la balanza.

El camino está y la carreta también. Decidamos cómo queremos viajar: ¿como fardos, arrastrados y dando tumbos?, ¿jalando la carreta como los caballos, con sus estrechas viseras?, ¿cómo pasajeros?, ¿cómo polizontes? o ¿cómo conductores?

Juntando las piedritas de ayer,
las que nos estorbaron el camino también,
y las que pulimos con paciencia,
con todas, se harán las Haciendas de las Letras

Alonso Marroquín Ibarra
febrero de 2011 y corriendo

Artículo publicado también en:
 
Chobojos

La palabra y las ideas sin fronteras


Permalink ~ Comentarios (20) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

CACAO

Por Ana Isabel Mendoza - 18 de Febrero, 2011, 12:29, Categoría: SOTS´

Cacao. Ana Isabel Mendoza. 2010.

Permalink ~ Comentarios (2) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

OREJA

Por Salvador Bretón - 18 de Febrero, 2011, 10:57, Categoría: Sueños y Realidades

Quiso el desempleo llevarlo a compilar en un libro las frases de amor que escuchara en largas e irrepetibles caminatas de un extremo a otro de la ciudad. Seguía a las parejas por los parques, cines y restaurantes, se hospedaba en hoteles de paso y, al atardecer, deambulaba por los corredores tomando nota de cuanto escuchara a través de paredes y puertas.

Al cabo de un año, tuvo material suficiente para editar el primer tomo; en dos, con el material restante y las expresiones dictadas por el amor filial, editó el segundo. Pronto se dio cuenta de que no podría ir más lejos. Decidió entonces ocuparse de las frases de odio y rencor mediante el mismo procedimiento. Está por concluir el tercero de cinco tomos.

* Cuento corto con el que comienza el libro Mientras suenan Los Cadillacs, escrito por este individuo posmoderno y chelero egresado de la SOGEM. Es su segunda colaboración con este blog y probablemente no serà la última. ¡Salud, Bretón (sea cual fuere la cantina en donde ahorita estés libando)!  

Permalink ~ Comentarios (9) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

En el mundo de la burocracia,,,

Por Agustín Garfias - 16 de Febrero, 2011, 17:21, Categoría: Choritos

En el mundo de la burocracia, son contraproducentes el éxito y la eficacia.

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

El Informe Sábato y San Valentín

Por Leonel Puente Colin - 13 de Febrero, 2011, 19:51, Categoría: Acertijos, Adivinanzas y Trivias

¿Cuál es el nombre real del Informe Sábato? ¿Cuál es -descrito sucintamente- su contenido?

Quien conteste primero y correctamente éste par de preguntas, ganará el libro El túnel (1948), que es la primera de las novelas escritas por Ernesto Sábato, en donde, a partir de una nota roja—un asesinato pasional causado por los celos patológicos del pintor protagonista—el autor argentino crea una de las obras maestras de la literatura latinoamericana del siglo XX y candidata indiscutible para ser considerada ya entre las joyas de la literatura universal. Diría Joaquín Sabina en una de sus canciones: "En éstos tiempos oscuros nacen falsos profetas y el asesino sabe más de amor que el poeta".

Habiéndose formado como físico nuclear, Sábato decidió, alrededor de sus treinta años, dedicarse a la literatura; pero el pensamiento lógico-matemático no influyó negativamente en sus capacidades sensibles, más bien al contrario: precisamente su narrativa es una especie de análisis riguroso hasta grados obsesivos, una vivisección del alma humana sin concesiones ni piedad. A diferencia de Borges—cuya obra monumental no demerita en nada aunque haya permanecido en su palacio de cristal literario sin pronunciarse políticamente por su pueblo –Sábato, además de sus ensayos científicos y sus novelas, en 1983 realizó un trabajo de investigación social por encargo del presidente Alfonsín; precisamente se trata del documento llamado Informe Sábato, pero que en realidad no se titula así.

Post Scriptum: Cupido a veces da cuchilladas reales en lugar de flechazos primorosos; San Valentín puede también un día preparar sus bombones y chocolates con veneno en lugar de azúcar. ¿O qué no? ¡Feliz 14 de Febrero, muñecas y tortolitos!

Permalink ~ Comentarios (7) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

Opiniones de un payaso

Por Leócrates - 13 de Febrero, 2011, 19:11, Categoría: Lecturas Creativas

Opiniones de un payaso.

Heinrich Böll (Colonia, 1917- Lagenbroich,1985).

Para el camarada Ezra Ailec, filósofo loco a quien poco a poco se le van borrando los recuerdos y, no obstante, gracias a las matemáticas y la pintura, conserva lúcidas sus ideas.

"Por felicidad, no alcanzo a entender nada que dure más de un segundo, puede que dos o tres como máximo"

En Opiniones de un payaso, Heinrich Böll nos traslada a la Alemania de los años sesentas del siglo XX y nos relata la cruda historia de Hans Schnier, un payaso talentoso y exitoso que, de pronto, pierde a su mujer, se lastima una rodilla y se queda sin contrato estable.

La novela comienza tiempo después de que Marie Derkum, quien fuera su mujer y fiel compañera durante algunos años, "por miedo metafísico" lo abandona para irse con un consejero católico (él y toda su familia son protestantes). Desde entonces, Hans se tira francamente a la bebida y comete varios errores en escena, el peor de los cuáles –para él y para cualquier payaso de calidad—es reírse de sus propios chistes en plena representación. Luego, para completar el patético cuadro, durante una función ante un grupo de muchachos en la ciudad de Bochum, se cae y se lastima la rodilla derecha mientras realiza una imitación de Chaplin. Los críticos de arte lo hacen trizas con sus comentarios en los periódicos y los empresarios le cancelan varios contratos.

De vuelta a Bonn, en su ahora mísero departamento, se lamenta recordando su última gira fallida: "Transcurridas tres semanas ya no había flores en mi habitación, a mediados del segundo mes se acabaron las habitaciones con baño, y al comenzar el tercer mes la distancia a la estación costó ya siete marcos, mientras que la paga quedó derretida a un tercio. Ya no más coñac, sino aguardiente de trigo, ya no music-halls, sino curiosos públicos que se reunían en oscuras salas, donde yo actuaba en un escenario pobremente iluminado...".

Nuestro protagonista busca entonces su agenda telefónica para hacer varias llamadas de auxilio a sus parientes, amigos y conocidos residentes en la ciudad. Su familia es rica, pero no le ayudan económicamente porque sus escrúpulos burgueses les impiden aceptar que su dinero sea derrochado por un payaso, por un "cómico" que no tiene la menor idea de lo que es la administración de los recursos monetarios. Algunos de sus amigos lo apoyan un poco, pero la mayoría también cruzan por severas crisis. Cada día que pasa se va poniendo más difícil su situación y su representante artístico, Zohnerer, en lugar de levantarle la moral, le anuncia: "Durante medio año le tendremos retirado de la circulación, y después vamos a reconstruirle... hay aún en usted algo aprovechable comercialmente". [Por el momento] "No hay nada que hacer, para el público lo más deprimente es un payaso que inspira lástima. Es como un camarero que viniera en silla de ruedas a servirle a usted cerveza. Usted vive de ilusiones".

Un humor negro envuelve las peculiares conversaciones telefónicas que Hans sostiene con diversos interlocutores, pero si uno trata de introducirse en sus circunstancias y sus sentimientos, se puede soltar la carcajada con sus ocurrencias, pero no burlarse de él: la comida escasea, las cuentas se juntan, el tabaco y las bebidas finas se terminan, la rodilla no mejora y su adorada Marie está a punto de casarse con Züpfner (el consejero cristiano antes mencionado). En la bolsa sólo le resta una moneda de un marco y la arroja por la ventana, acude a reuniones sociales de diversa índole sin importarle mas que los alimentos y la bebida que ahí ofrecen; medio año –incluso un mes—resulta mucho tiempo para un estómago vacío y una garganta seca y, sin embargo, a pesar de todo, Hans trata de conservar el orgullo y, al final, para no seguir mendingando dinero con parientes y amigos, a los veintisiete años de edad descuelga su guitarra para irse a cantar en las afueras de la estación del tren.

Una y otra vez, a lo largo de la historia, Hans rememora los tiempos en que Marie vivía con él; no eran tiempos idílicos y color de rosa, pues deben enfrentarse a los prejuicios sociales y sobreponerse a dos embarazos fallidos, pero las cosas eran muy distintas cuando formaban pareja. Estos reiterativos recuerdos se recrudecen con sus remordimientos por no haber querido casarse con ella formalmente y, lo peor de todo, no es ni la melancolía ni las jaquecas ni su don místico de percibir olores a través del teléfono: "... mi dolencia más atroz—confiesa—es mi inclinación a la monogamia; sólo hay una mujer con la cual puedo hacer todo lo que los hombres hacen con las mujeres: Marie, y, desde que ella me ha abandonado, vivo como debería vivir un monje, sólo que no soy ningún monje".

Según Hans, sus antiguos maestros del colegio, sacerdotes católicos*, defienden con tanto ardor la monogamia porque conciben polígamo al hombre; él, desde ese enfoque, siendo antinaturalmente monógamo les resultaría una especie de monstruo y por eso desiste de su impulso de ir a pedirles consejo en sus momentos más desesperados. Tiene una amiga, Mónica Silvs, con quien juzga que posiblemente podría romper esa barrera de la monogamia, pero desiste de su idea y, más adelante, cuando se queda sin fondos, se le cierran todos los caminos: "... hasta el consuelo del amor mercenario me estaba vedado: no tenía dinero".

Opiniones de un payaso, publicada por primera vez en 1963, es un excelente libro que va más allá de la introspección personal: denota una crítica mordaz a la situación del pueblo alemán durante la reconstrucción posterior a la Segunda Guerra Mundial y también refleja una viva denuncia hacia las posturas acomodaticias de la iglesia católica, especialmente durante la época del nazismo. 

"Un artista tiene siempre la muerte a mano, como un cura su breviario"

*Pareciera esto una contradicción porque el protagonista y su familia son protestantes; pero en la adolescencia, para demostrar un espíritu de tolerancia acorde al ambiente social de la posguerra, sus padres deciden enviarlo a un colegio católico. Tampoco la iglesia luterana le resulta un consuelo pues, de hecho, él no profesa ninguna de las dos doctrinas.

Leócrates.

Febrero de 2011.

Santa Fé, D.F.

Permalink ~ Comentarios (1) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

Vaniloquio

Por Adriana Tafoya - 11 de Febrero, 2011, 20:40, Categoría: Poesía Experimental

Vaniloquio*

Por Adriana Tafoya.

Para que ella pueda pensar

Tuve que abrirle la cabeza

Un poco de oxígeno clarividente

Por lo menos un poco de coherencia

...................De inteligencia no infectada

al menos.

Tres centímetros de herida grasa

de ese cuero negro y cabelludo

donde trueno diez veces

...................el cristal del vaso

y destrozo el vaniloquio

de ese cabello fatal.

Para eso son las heridas

para que la arrogancia sangre

y un vibrante cerebro, limpio

de sangre vieja, de golpe se pueda

..........en un golpe abrillantar.

                       

*Extraído (con el permiso de la autora) de El Matamoscas de Lesbia y otros poemas maliciosos.

Segunda edición, Colección inteligente, Editorial Verso Destierro, Col. Obrera, México, D.F., 2010.

Primera edición, Editorial Letras de Pasto Verde, Col. El Celta Miserable, Orizaba, Veracruz, 2009.

Permalink ~ Comentarios (9) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

Artículos anteriores en Febrero del 2011

El Blog

Calendario

<<   Febrero 2011  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28       
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chobojos
 
 Proyecto Cultura Chobojos - Vida sin fin
 
Proyecto Cultura Chobojos – Fotografía 366
 
Proyecto Cultura Chobojos – El círculo azul
 
Proyecto Cultura Chobojos – La Jauría
 
Proyecto Cultura Chobojos – Toma Todo
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chistes x Kilos
 
 

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog