11 de Febrero, 2011

Vaniloquio

Por Adriana Tafoya - 11 de Febrero, 2011, 20:40, Categoría: Poesía Experimental

Vaniloquio*

Por Adriana Tafoya.

Para que ella pueda pensar

Tuve que abrirle la cabeza

Un poco de oxígeno clarividente

Por lo menos un poco de coherencia

...................De inteligencia no infectada

al menos.

Tres centímetros de herida grasa

de ese cuero negro y cabelludo

donde trueno diez veces

...................el cristal del vaso

y destrozo el vaniloquio

de ese cabello fatal.

Para eso son las heridas

para que la arrogancia sangre

y un vibrante cerebro, limpio

de sangre vieja, de golpe se pueda

..........en un golpe abrillantar.

                       

*Extraído (con el permiso de la autora) de El Matamoscas de Lesbia y otros poemas maliciosos.

Segunda edición, Colección inteligente, Editorial Verso Destierro, Col. Obrera, México, D.F., 2010.

Primera edición, Editorial Letras de Pasto Verde, Col. El Celta Miserable, Orizaba, Veracruz, 2009.

Permalink ~ Comentarios (22) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

CCU Oasis del espíritu

Por Guillermo Gómez Icazbalceta - 11 de Febrero, 2011, 20:23, Categoría: Fotos, fotitos, fotazas.

CCU Oasis del Espíritu. (Centro Cultural Universitario, UNAM).

Guillermo Gómez Icazbalceta.

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

Permanencia Involuntaria

Por Julio Manzanares Gòmez - 11 de Febrero, 2011, 13:27, Categoría: Paquete Cuento

- Y la diferencia, quieras o no, entre nosotros y ellos es grande, o más bien significativa porque la madre de mi abuela, o sea mi bisabuela, vivió la guerra de la Revolución. Y la nuestra, o sea nuestra madre, ya vivió, de lejos, el 68. Y es más, el abuelo de mi abuela, que viene siendo mi tatarabuelo se perdió en el monte después de que asesinó, a cabeza de silla, a un general federal. En Zacatecas, un día tranquilo, llegó la noticia: "ahí viene el general tal". Y mi tatarabuelo, dando un paso al frente dijo: "yo lo mato". Y así fue, cuando llegó el general aquél, que decían que era un desgraciado, lo hizo con mucha alharaca, como en desfile, así como diciendo "ya llegué y estas son mis tropas, cuidado conmigo". Pero por otro lado, el imbécil del general pensó que el pueblo lo quería, o al menos que ahí lo respetaban, pero nada de eso, ¿cómo respetar a un asesino?, una cosa es el miedo y otra el respeto. Y es que la verdad de esa historia estuvo en que el pueblo le temía porque la última vez que estuvo ahí, llegó de repente y mató quién sabe a cuántos, nada más porque sí (por eso digo que era un asesino). O bueno, no los mato nada más porque sí, sino por un chisme: dizque los del pueblo apoyaban a Villa. Y cuál, ni lo apoyaban, si el Pancho Villa también tenía fama de maldito.

Pero bueno, cuando llegó el general ese, el otro maldito, el federal, se lo echaron, o más bien mi tatarabuelo. Y es que el pueblo lo odiaba, (al general, no a mi tatarabuelo), le tenían coraje porque esa vez que llegó, así nada más, mató a un montón de hombres y agarraron parejo a las mujeres. Las violaron, el pinche general y sus tropas, y parejo: niñas y ancianas, no les importó. Mi bisabuela se acuerda, y se salvó porque se escondió en la pastura, entre las pacas, yo no sé cómo no la vieron, pero se salvó. Y cuando salió, después de estar un día entero escondida empezó a ver a los del pueblo, muertos, agujerados por las balas, pero más le impactó ver a los ahorcados, colgados en los arboles. Ahí vio a tres de sus parientes colgados, a su tío y a dos de sus primos. Nada más en ese árbol, que era frondoso, había como veinte colgados, me contó mi abuela que le contó su mamá. O sea que yo te cuento lo que me han ido contando de generación en generación, pero yo creo que sí es cierto porque luego los cuentos, o más bien relatos de mi abuela, coinciden con lo que veo en mi clase de Historia.

Y sí, mi bisabuela se espantó porque pensó que su mamá, su papá y sus hermanos estaban muertos, pero resultó que también se salvaron, no porque se escondieran muy bien o algo así, sino porque a la hora de los balazos, ellos estaban trabajando su milpa, que estaba hasta atrás de la casa, y después de una lomita que la ocultaba. Por eso se quedaron ahí hasta que ya no oyeron balazos, o sea hasta el otro día en la madrugada. Ella, o sea mi bisabuela, como era la más chica, tenía seis años, andaba por ahí jugando a recoger los huevos de las gallinas que, esas sí, estaban enfrentito de la casa. Le encantaba jugar en los gallineros, y todavía cuando yo era niño me acuerdo que en la casa de mi bisabuela había un montón de pollitos y gallinas. Es más, luego nos decían: "vayan por unos huevos" y ahí íbamos los bisnietos a recogerlos. Y un día una gallina picó a una de mis primas, muy cerca del ojo, porque ésta le quiso agarrar la cresta. Sí, yo todavía viví algunas cosas así, y eso que vivíamos en la Ciudad, no te estoy hablando de provincia u otro lugar. No, te digo que después mi bisabuela llegó a la Ciudad y ya mis tíos abuelos, la mayoría, nacieron aquí.

Pero regresando a lo del general asesino, cuando mi bisabuela oyó los gritos y balazos, lo que se le ocurrió fue abrazar un pollito y escondérselo entre el vestidito y luego meterse ella entre la pastura. Y sucedió que los federales ni siquiera se llevaron a los animales o la comida, nada más llegaron dizque a advertir que el que se fuera a la Bola se las iba a ver con el gobierno de a de veras. Pero la verdad, para entonces, ya nadie sabía quién era el gobierno de a de veras, como ahora, ¿no? Pero ese no fue el chiste -o más bien el asunto, porque esto no es chistoso-, sino que como empezaron a matar a los animales y a encuerar a las mujeres ahí en el centro del pueblo, que estaba enfrentito de la casa de mis tatarabuelos, pues mi bisabuela protegió al pollito y lloraba y lloraba porque vio y oyó cómo mataron a los animalitos que había en su casa. Mataron vacas, cerdos y gallinas, pero nada más por matarlos. Al otro día en la madrugada, que oye mi bisabuela a sus hermanos cerca de la casa y lo primero que les dijo fue, saliendo del montón de pastura: "hermanos, no mataron al pollito", y se los enseñó. Y uno de sus hermanos, que se pone a gritar: "mamá, mamá, aquí esta Antonia, aquí está Antonia", así como emocionado yo creo ¿no? Y seguía diciendo: "aquí está, aquí está Antonia", así se llamaba mi bisabuela. Y que la mamá de mi bisabuela le dice, como regañándola: "dónde andabas, ahora ven, ¡apúrate!, ayúdame a lavar a tus primos", o sea los ahorcados. Y que los hermanos de mi bisabuela los bajan del árbol. Y luego luego que mi tatarabuela y ella, o sea mi bisabuela, como era la única hija mujer, que se ponen a lavar los cuerpos de los muertos mientras los hombres hacían los hoyos para enterrarlos.

Pero lo que me sorprende es lo seca que era mi tatarabuela que ni siquiera le dijo a su hija: "qué bueno que estás bien" o "gracias a dios", o algo así. No, nada, y al contrario la puso a lavar a los muertos. Yo creo que de ver tanto muerto ya ni les dolía nada o no sé cómo explicar eso que mi bisabuela contaba como si fuera una anécdota divertida. Así, como si fuera un chiste que a tu madre no le dé gusto verte viva o que sea divertido que te pongan a lavar a los muertos que, además, eran sus primos. Yo creo que por eso mi bisabuela era así de regañona, bueno, era muy linda y dicharachera, pero enojada era horrible, decía groserías, pegaba y de todo les hacía a los hijos. A mí me dio bastonazos, pero yo no me acuerdo, sólo me cuentan. Hasta cuando se portaban mal mis tíos se echaban a correr porque ya sabían cómo les iba ir si los alcanzaba su madre. Ella agarraba la reata y, como si fueran yeguas, los lazaba, le atinaba y ahí sí, les iba como en feria, mal. Ahora sí que los madreaba, ¿no? Yo digo que los educó a cabeza de silla. A veces, hasta con la cuarta de los caballos o sea, algo como un fuete, les pegaba. Y yo creo que por eso tuvo ese carácter, por todo lo que vio y vivió. Hablo de mi bisabuela, no de mi tatarabuela que esa sí, estaba más loca, según me cuentan.

Pero aquella vez, después de esa matanza, el pueblo hizo una como tregua. Llegó un representante del gobierno a que la gente firmara un documento con el cual se comprometían a apoyar a los federales y a informarles de cualquier cosa que supieran de los revolucionarios, o más bien de la Bola, como le llamaban a la Revolución al principio. Y así fue, el pueblo por miedo firmó y hasta le mandó unos regalitos de plata al general, de las minas de Zacatecas, pero en verdad lo odiaban. Nada más que les convenía aparentar que lo apoyaban, o más bien querían hacérselo tonto, porque después, ya salió que efectivamente había unos en el pueblo que apoyaban, creo que no a Villa, pero sí a un revolucionario del norte. Y después de un tiempo que anuncia el general, el maldito asesino, que iba a llegar al pueblo, y que la gente le dice que le iban a hacer una comida para recibirlo y todo eso, porque según ya había un pacto con ellos, así como un trato de apoyar a los federales y le iban a demostrar que estaban con él. Entonces fue cuando mi tatarabuelo dijo, "pues yo lo mato, nomás déjenlo que se confíe y que llegue como si nada y en eso yo lo mato". Y el pueblo acordó hacer una exhibición como de charros o algo así, y en eso lo mataron, al pinche general. Mi abuelo pidió que cuidaran a su familia mientras él regresaba y que le ayudaran, después de matar al desgraciado federal, a perderse por el monte. Y total que los habitantes se pusieron de acuerdo y decidieron adornar el pueblo como si fuera un día de feria, con papelitos de color y todo eso, y hasta echaron cohetes cuando llegó el general. Una banda tocaba y unas niñas le entregaron un guajalote y los hombres una pistola con cacha de plata o algo así. Entonces mi tatarabuelo cumplió y todo salió como lo planearon: lo mató.  

Y te digo que es distinto o al menos muy significativo haber vivido en aquellas épocas. Había conciencia, ahora ya no. Mi bisabuela todavía decía, y a mí me lo dijo cuando no quería comer: "te comes esa verdura porque en la guerra vas a comer hasta caca y no te vas quejar". O sea que se aprovechaban las cosas porque no sabías en qué momento la guerra llegaría y… en fin, te quedabas sin nada. Y en verdad mi bisabuela siempre andaba pensando que en cualquier momento la guerra empezaría otra vez, por eso le preocupaba tener siempre comida en casa, por montones, "para cuando llegue la guerra", decía. Luego hasta se echaba a perder la comida, por ejemplo el cereal, ¿el cereal se echa a perder?, bueno, pero siempre había azúcar, arroz, frijol y esas cosas por costales. Y nunca llegó la guerra, aunque en 1968 dijo: "ya ves, ya va a empezar la guerra por esos revoltosos".

Con mi abuela cambió ya el modo de pensar, pero nos decía, cuando no nos acabábamos toda la comida que nos servían: "aquí no hay perros para que se coman tus sobras, así que te comes todo porque la comida no se desperdicia". O sea, ya no se tenía miedo a la guerra o a esas desgracias, sino más bien se cuidaban las cosas porque costaba trabajo obtenerlas. Y ahora oigo que le dicen a mis sobrinos, y a mí también me lo dijeron: "la comida no me la regalan, así que te comes todo, aprovecha porque hay niños que no tienen qué comer". Y sí, ese es nuestro mundo, unos tienen y otros no, pero no por las guerras, sino por otras cosas: no hay trabajo, no alcanzan los sueldos y todo eso de lo que se queja la gente todos los días. Yo no sé que les voy a decir a mis hijos, si tengo, pero les voy a contar, si un día llego a tener aunque sea uno o una hija, todo esto para que sepan un poco la historia de su familia. No sé para qué les pueda servir, pero al menos, como yo, van a saber que el gobierno siempre ha sido un asesino y que hay revolucionarios que quieren cambiar las cosas. Que sepan que mi tatarabuelo fue un personaje valiente y que mató a un federal asesino. Esos héroes, yo no creo que sean revoltosos, pero tampoco creo que de veras lleguen a cambiarlo todo, mucho menos que, como dicen, organicen otra revolución, ¿entonces serán héroes o no?

Bueno, ya ves, decían que para el 2010 se venía la otra revolución y no, al contrario, la gente es bien dejada y se queja y se queja y hasta ahí. Y se les olvida todo, o casi todo, cuando les salen con el festejo del Bicentenario y el Centenario. Creo que no son capaces de matar ni a un pollo, pero menos de salvarlo como hizo mi bisabuela. Ahora, matar a un general como lo hizo mi tatarabuelo, pues menos. Y no es que piense que debamos matar al presidente, aunque me caiga mal y lo deteste por cínico, pero creo que al menos debemos decir que no nos gusta lo que hace. Como por ejemplo, mi mamá, que por estar tan chica en el 68 no supo lo que pasaba, hasta que el hermano de su amiga llegó herido, pues también está segura de que contármelo es importante. Aunque no lo vivió de cerca, después se informó y me lo contó: "porque si se nos olvida o lo desconocemos -me dijo- pensamos que siempre todo está bien o que el gobierno no es un asesino". Y sí, ¿no?, yo a veces dudo que la Historia nos sirva para algo, ya pasó y cómo le hacemos, ¿no?

…Luego, cuando pienso en lo que pasó en Acteal, que está en Chiapas, o por ejemplo en Atenco, que no está en Chiapas, pero creo que sí en el Estado de México, me da miedo porque parece que la Historia se repite. Y al final de cuentas, pues sí pudimos hacer algo para evitarlo. Me pongo a pensar y digo "pues claro, la Historia no la podemos cambiar, pero nuestro presente sí". Y por eso debemos enterarnos de lo que pasa y no dejar de contarlo a todos para que no se les olvide y sepan qué clase de asesinos puede haber en el gobierno. Y es que a veces la Historia se repite. Claro que no es lo mismo, ya no hay ahorcados en los árboles, ni estudiantes asesinados, así, en una plaza pública, pero sí campesinos e indígenas muertos, y también mujeres asesinadas horriblemente y violadas y torturadas como las de Ciudad Juárez, y estudiantes golpeados. Aunque, pensándolo bien, sigue habiendo asesinatos en las plazas públicas y enfrente de la gente y a plena luz del día. Ahora, con eso de los narcotraficantes, pasa todo eso otra vez. Y la historia se repite porque, te digo, siempre el gobierno tiene mucha culpa. Pues porque no hace nada, sólo dice y dice, y no actúa. Y si actúa, no le importa arrasar con los inocentes. Ya ves cuántos han muerto en la Guerra contra el narco, sin tener nada qué ver con los traficantes o con el gobierno.

Y todo lo que te cuento es como antes en el cine ¿no?, parece que hay permanencia voluntaria en la Historia. Si quieres entender la película tienes que verla toda, si te pierdes el principio como que no entiendes, pero luego vuelve a empezar y dices ahora sí ya entendí. O sea, mi comparación es tonta, pero a veces la Historia me parece una película, los mismos abusivos, los mismos pobres, los mismos todos de siempre. Cambia el escenario, el modo de vestir, pero el sentido de la Historia no mucho. Cuando cuento lo de mi tatarabuelo me lo imagino como en blanco y negro, o más bien como en tonos cafés, creo que le dicen sepia a ese color. Y cuando pienso en lo del 68, ya lo imagino en color, o sea que no pasó hace mucho. Pero sí quieres entender muy bien qué onda, hay que ver toda la película, pero sí no la ves, tampoco importa mucho porque luego se va a repetir y vas a llegar a la conclusión de que eso ya había sucedido o que te suena conocido. Pero en fin, o sea que puedes ver la película otra vez. Y por eso insisto en que conocer la Historia no sirve de mucho, quizá para tener miedo, pero bueno, conociéndola o no, tengo miedo y no creo en lo que dicen los políticos. Bueno, al menos me engañan menos porque digo: "eso ya pasó en tal o cual año", "tal presidente hizo lo mismo una vez" o "este maldito va a hacer lo mismo". Pues sí, tal vez sí sirve de algo, o de mucho, conocer la Historia.

Y te decía entonces que mi abuelo, mi tatarabuelo más bien, mató al general. El pueblo organizó la feria falsa que te digo. Lo principal eran las suertes a caballo. Primero que a ver quién agarra más gallinas desde el caballo y luego que a ver quién laza al primer intento a la yegua. Y cuando era el turno de mi abuelo, en lugar de lazar a la yegua que laza al general y que se lo lleva así, lazado del cuello hasta la salida del pueblo, a cabeza de silla. Nada más veían cómo iba rebotando el cuerpo como si fuera un costal de papas, o de huesos, ahí rebotando en la tierra y las piedras. Digo que lo llevaba a "cabeza de silla" porque así se dice cuando un charro laza al ganado y enreda en la cabeza de la silla de montar la reata, y así va jalando al toro o a la yegua del pescuezo, en este caso al general. Entonces los acompañantes del general nada más se quedaron como estatuas, pues ni pistolas ni nada pudieron sacar, cuando reaccionaron, mi tatarabuelo ya estaba lejos y el general ya nada más boqueando como pez o más bien como pescado a la orilla del río. Los otros charros se fueron tras él, como aparentando que lo iban persiguiendo. Él, como lo planeó, se perdió en el monte. Pasó el tiempo, no sé cuánto, y mandó después dos cartas y un poco de dinero para su esposa, o sea mi tatarabuela, pero luego no se supo más del él. Mi bisabuela decía que a lo mejor se fue a la Revolución, pero sus hermanos que a lo mejor lo mataron.

Luego, dicen mis parientes que el pueblo cuidó de mi familia, pues mi tatarabuelo se convirtió en una especie de héroe y hasta le compusieron un corrido que no me acuerdo cómo se llama ni sé cómo va. Yo quiero un día investigar esa historia, cómo se llamó el general que mató, cómo iba el corrido y en qué pueblo de Zacatecas, exactamente, ocurrió todo. Mi abuela dice que más que por ser un héroe mi tatarabuelo, cuidaron a la familia porque antes la gente se ayudaba y era agradecida. Y que el pueblo, que sabía que ese general planeaba algo malo para el pueblo, decidió matarlo antes que éste hiciera otra matanza como aquella. Por eso, por agradecimiento y complicidad ayudaron a la familia. La ayuda que le dieron los del pueblo a mi tatarabuela duró poco porque con el asesinato del general, el pueblo, quizá sin pensarlo, empezó a participar en la Revolución. O sea que en la Historia todo tiene una consecuencia, ¿no? y claro, también una razón.

Y entonces las cosas se pusieron horribles, todavía más, y mi bisabuela huyó a Aguascalientes, pero no por la guerra, sino porque su mamá le pegaba mucho. Quizá por ser la única mujer, le exigían bastante, tanto sus hermanos como su mamá. Cuenta mi bisabuela, o más bien contaba, que hacía el quehacer de la casa, la comida y lavaba y planchaba toda la ropa de los hermanos que trabajaban en el campo. Ahora ves que ya no pasa tanto eso con las mujeres, pero en ese tiempo así eran las cosas y se lavaba en el río, en una roca, y se planchaba con una plancha de carbón que pesaba varios kilos porque era de fiero. O sea, te lo aclaro, las planchas eran de hierro y funcionaban con carbón, se calentaban con este combustible y no con electricidad como ahora. Y al calentarse quemaban y hasta te provocaba dolor en las manos después, durante varios días. El punto es que a mi bisabuela, por todo, le pegaba su mamá y le sacaba sangre de las bofetadas que le daba por jugar con los pollos o muñecas de trapo. Ya muy harta, a los nueve años se escapó a Aguascalientes, creo que con unas tías. Desde entonces no supo mucho de la familia, pero menos del pueblo. Y a los doce años tuvo su primer hijo, porque antes a esa edad ya se casaban. De hecho, imagínate, mi bisabuela le decía a sus nietas, o sea a mis tías, cuando ya tenían como veinte años: "se van a quedar para vestir santos". O sea que como no se casaban parecían monjas que se la pasaban vistiendo santitos. Ahora hay un chiste con el que se defienden las chavas solteras, dicen "me voy a quedar para desvestir santos", y luego yo hasta lo digo y me da pena, pero me causa gracia. La verdad es que no me quiero casar, pero no quiere decir que me vaya a hacer monja.

Y así fue como mi tatarabuelo, del cual ni siquiera recuerdo su nombre, mató al general ese, el asesino. Yo les voy a contar a mis hijos todo esto y otras cosas más porque tú y yo estamos viviendo otras, por ejemplo la delincuencia, que cada vez es más y muy violenta. Claro que luego la gente exagera, y ya ni quiere salir a la calle y hasta dejan de hacer sus cosas preferidas por, según, no arriesgarse. Pero yo no, me cuido mucho, y más como mujer, pero no dejo de salir con mis amigos a fiestas o a centros comerciales. Por ejemplo, a mis hijos, si llego a tener, les voy a contar lo de cuando ya no ganó el PRI y sí el PAN, pero también de cuando, ahora, el PAN hizo cochinadas y fraudes en las elecciones. También les voy a contar -si tengo, porque creo que los hijos quitan el tiempo- lo del narcotráfico, lo que estamos viviendo, porque el gobierno y los narcotraficantes están matando a gente inocente y… Bueno, ojalá no tenga hijos porque este mundo está muy feo, pero bueno, siempre ha sido así, ¿no? Te digo que hay permanencia voluntaria, pero a veces ya no quiero ver la película, me da miedo pensar en qué va a pasar, pero ni modo, no me puedo salir del cine. Creo que más bien es permanencia a fuerza, sí: permanencia involuntaria. ¿O tú cómo ves?

- Pues la verdad a mí no me gusta la Historia, me aburre. Y no me he puesto a preguntar qué pasó con mis abuelos. Aunque un día oí, creo que sí, que mi abuelo, más bien mi bisabuelo, murió en la Guerra de los Cristeros. Y que perteneció a los dos bandos, pero no me queda claro quiénes eran los buenos y quiénes los malos. Y es que es difícil saberlo, ¿no? Imagínate, esa guerra fue entre el gobierno y la iglesia católica: ni a quién irle. Y sí es cierto, la Historia se repite. A un tío mío lo mataron, era policía federal, lo balacearon los narcos, según porque los traicionó. O sea que, como mi abuelo, pertenecía a los dos bandos: al gobierno y a los otros. ¿Quiénes son los malos?, sepa. Por cierto, tú que sabes mucho de eso, de la Historia, ¿qué fue primero, el 68 o lo de los cristeros?

Permalink ~ Comentarios (7) ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

El Blog

Calendario

<<   Febrero 2011  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28       
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chobojos
 
 Proyecto Cultura Chobojos - Vida sin fin
 
Proyecto Cultura Chobojos – Fotografía 366
 
Proyecto Cultura Chobojos – El círculo azul
 
Proyecto Cultura Chobojos – La Jauría
 
Proyecto Cultura Chobojos – Toma Todo
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chistes x Kilos
 
 

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog