Acercàndose a la Mùsica Clàsica
Anecdotario sobre las melodías cultas y sus autores.

La ópera en méxico

Por Juan Cervera Sanchís - 1 de Febrero, 2012, 17:35, Categoría: Acercàndose a la Mùsica Clàsica

                                                                         

Fotografía tomada por Alonso Marroquín Ibarra. Pegaso de las Bellas Artes.

http://chobojos.zoomblog.com/archivo/2007/11/04/pegaso-de-las-bellas-artes.html 

Entre los impulsores de la ópera en México recordamos al poblano José Ignacio Durán, mecenas de Melesio Morales, talento precoz, ya que a los 18 años compuso su primera ópera. Titulada: "Romeo y Julieta". Asimismo Durán protegió al malogrado Joaquín Beristáin, quien falleciera a la edad de 22 años, notable impulsor de la ópera y quien a los 17 años de edad ya era director de la Orquesta de la Ciudad de México.

····· Beristáin, que daba clases, representó con sus discípulos varias óperas famosas que fueron las primeras que en México se vieron y escucharon. Entre ellas las tituladas "Sonámbula", "Norma" y "Lucrecia Borgia". La ópera interesó y gusto a no pocos mexicanos del siglo XIX.

····· Otro autor de óperas mexicano fue Cenobio Paniagua, nacido en Tlalpujahua, Michoacán, el 30 de octubre de 1821, quien sin apenas conocimientos musicales se atrevió a componer la ópera "Catalina de Guisa" y ya perfeccionados sus conocimientos compuso otras dos óperas más: "Pedro d´Avano" y "El Paria". Paniagua llego a ser un buen maestro y uno de sus discípulos, Miguel Meneses, compondría la ópera "Agorante, rey de Nubia".

····· Luis Baca, nacido en Durango en 1826, y muy conocido por su aria: "Andad, hermosas flores", fue autor de varias óperas, una sobre un libreto del poeta italiano Carlo Bozetti, y que se tituló: "Leonor". También compuso la ópera "Juana de Castilla". Ésta sobre un libreto de Florentino Temístocles Solera. Baca, al igual que Beristáin, falleció bastante joven: veintinueve años de edad.

····· El celebrado compositor de Temacac, el mexiquense Felipe Villanueva, muerto en la ciudad de México el 28 de mayo de 1893, nos dejó una opereta, "Keofar", muy celebrada por sus contemporáneos.

····· El ya citado Melesio Morales, nacido en 1838 en la ciudad de México, en donde falleciera el año de 1908, fue un compositor notabilísimo. Como ya señalamos, a los 18 años de edad compuso su primera ópera, "Romeo y Julieta" y tras esperar siete años, al cumplir los 25, logra estrenarla el 27 de enero de 1863 y obtiene un gran triunfo.

····· Posteriormente compone la titulada "Ildegonda", gracias a la cual obtiene una beca para ir a estudiar a Italia, la cuna del género operístico.

····· Más tarde, Morales, compondría las óperas tituladas "Carlomagno" y "Gino Corsini". Ésta última considerada por la crítica europea como "una obra maestra".

····· El zacatecano Ernesto Elorduy, nacido el 11 de diciembre de 1855, compuso varias óperas. Entre ellas la titulada "Zalema", con libreto del conocido y reconocido crítico Rubén M. Campos. También nos dejó una opereta preciosa que lleva por título "Hojas de álbum".

····· Gustavo E. Campa, fallecido en la ciudad de México el 29 de octubre de 1934, discípulo de Melesio Morales, y crítico muy severo, hasta el punto de polemizar con el que fuera su notable maestro, también cultivó el género operístico dejándonos entre otras óperas la titulada: "El Rey Poeta".

····· Destacado compositor fue el duranguense Ricardo Castro, nacido el 7 de febrero de 1864 y fallecido en la ciudad de México el 28 de noviembre de 1907. Castro fue admirado concertista de piano y compuso una bellísima ópera titulada "Atzimba", donde se narra una historia de amor entre una princesa tarasca y un capitán de la Conquista.

····· El nacionalismo entraba en la ópera. El precursor del nacionalismo en la ópera fue Aniceto Ortega, nacido en Tulancingo Hidalgo, el 17 de abril de 1825 y fallecido en el D.F. el 17 de noviembre de 1875. Ortega, quien era también un magnífico pianista, tal como lo fuera Castro, compuso la ópera "Guatimotzin", que fuera estrenada el año de 1871 con el tenor italiano Enrico Tamberlick y la soprano mexicana Ángela Peralta.

····· La ópera en México, como podemos ver, tuvo respetables cultivadores.

····· Antes de cerrar nuestra apretada síntesis no podemos dejar de mencionar a Alberto M. Alvarado, nacido en Durango en 1864 y muerto allí mismo en 1939. Este compositor, quien por cierto había sido director de la orquesta de Ángela Peralta, compuso la ópera "Mañana", donde se relatan aspectos de la Revolución Mexicana.

····· Tampoco sería justo olvidar a Rafael J. Tello, nacido en 1872 y fallecido en 1946. Fue ahijado de don Guillermo Prieto. Tello nos dejó la ópera "Juno".

····· Finalmente citaremos a Arnulfo Miramontes, de Tala, Jalisco (1881-1960). Este extraordinario compositor, que merece ser revivido por la excelencia de su música, compuso la ópera "Anáhuac". Miramontes logró electrizantes éxitos en su época.

····· Los autores de óperas en México han sido, realmente, nutridos y magníficos y no se explica –débil memoria la nuestra—el que residan en tan lamentable olvido.

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Gonzalo Curiel. Segundo concierto

Por Ángel Augusto Ramírez Zarco - 6 de Mayo, 2011, 13:04, Categoría: Acercàndose a la Mùsica Clàsica

Cierto sábado, recibí la llamada de mi estimado amigo Javier González y González (Ver nota 1). Habían transcurrido varios meses desde nuestra última conversación y, en cuanto le contesté me dice: ¡Lo encontré, lo encontré, el eslabón perdido! Le pregunté entonces: ¿El 2º de Curiel? Contesta él muy emocionado: ¡Sí! Estimado lector, tal vez usted se pregunte el porqué de la designación de "eslabón perdido" (Ver nota 2) y de tanta expectación. Pues bien, mi primer contacto con la música de este gran compositor mexicano se remonta a mi infancia (estamos hablando de los años 70´s); por aquel entonces, mi padre poseía una colección de 3 discos de 33 rpm (revoluciones por minuto) con canciones interpretadas por el gran tenor, Juan Arvizu*, conocido como "la voz de seda", el primero en grabar en México. Hermosas canciones venían en ese álbum, como por ejemplo: "Varita de nardo"—del importante actor cómico y a la vez compositor Joaquín Pardavé—y una pieza a la que quiero dedicar especial atención, "Vereda Tropical" de Gonzalo Curiel (Ver nota 3). ¡Me encantó desde la primera vez que la escuché!. Gonzalo Curiel (1904-1958), desde muy joven, quiso incursionar en la mùsica sinfónica; pero, para sobrevivir, tuvo que dirigir su atención a la música popular, donde mostró su gran talento con varias piezas como Dime, Llévame, Desesperanza, Incertidumbre, etc.; incluso ganó un Ariel por su música para la película Eugenia Grandet, inspirada en la novela homónima de Honorato de Balzac. Desgraciadamente, cuando tuvo la oportunidad de empezar a componer música concertante, fallece no mucho después—por causa de un infarto—dejándonos un hermoso primer concierto para piano, que se interpreta últimamente con cierta regularidad y ha sido grabado recientemente en CD, por primera vez, por la Orquesta Sinfónica de Querétaro y contando con la excelente participación del pianista Nieto. Pésima distribución y promoción ha tenido esta obra, pero no me detengo en este punto porque no quiero hacer corajes; mejor diré algo positivo referente al tema: existe una versión en disco LP con Otilia Figueroa al piano y el mismísimo Mtro. Curiel en la dirección. El segundo y el tercer concierto, fueron interpretados y transmitidos en vivo, como un homenaje (1961), en el programa de la XEW llamado "Así es mi tierra". Lamentablemente, alguien de la administración de dicha estación, decidió echar a la basura todo este patrimonio y, desde la década de los sesentas, el segundo concierto se creyó perdido para siempre (¡ni la partitura encuentro!) Triste es decir que, si el primer concierto esta pésimamente distribuido y promocionado en México, menos podemos pensar que se de a conocer al mundo. Y esto gracias a la burocracia y a la ignorancia de mucha gente que esta en la cadena administrativa de las instituciones culturales de nuestro país. Seré más preciso: envié este concierto, para su análisis, a una importante compañía sueca especializada en el período romántico de la música, es decir, obras del siglo XIX y algunas del siglo XX que entran dentro de esta categoría. ¿Y qué creen?... ¡les encantó! Ahora bien, ¿cuál es el problema?... pues el hecho de que, a la hora de querer tener contacto con gente del Gobierno de Querétaro, nunca contestaron los e-mails. Pudiéndose difundir al mundo, resulta que la burocracia, la ignorancia, y el desinterés hacia nuestra propia cultura, juegan un triste papel. Respecto al segundo concierto, Don Javier González y González lo estuvo buscando por décadas; y ya lo daba también por perdido, pero resulta que, un amigo de él, de nombre Guillermo Aguilar (a quién no tengo el gusto de conocer personalmente), es un ávido y talentoso buscador de rarezas, ¡y lo encontró en estos días! Sacando deducciones, lo más probable es que algún coleccionista haya fallecido y que su familia se haya desecho de este LP y de otros artículos de su patrimonio. ¡Que cosa tan paradójica es que la muerte de alguien permita que sus tesoros puedan conocerse! Este LP contiene escasas notas. Fue una grabación privada y seguramente de un tiraje muy reducido. Fue realizada precisamente en un estudio de la XEW, cuando se transmitió aquel homenaje en vivo, y constituye un verdadero documento histórico de nuestra música (considerada como deshecho por algún ignorante con poder). Nota 1 Amigo mío, músico y gran melómano. Gracias a él podremos disfrutar la grabación histórica de un programa en vivo de la XEW del tercer concierto para piano (inconcluso) en un solo movimiento, del maestro Curiel. La interpretación—por si fuese poco—corre a cargo de Consuelito Velázquez, tambien gran compositora y pianista, conocida principalmente por Bésame mucho y Amar y vivir. Nota 2 Aún no la escucho, y quizá se imaginarán lo ansioso que estoy por hacerlo, pero Don Javier G. y G. me ha dicho que la ha disfrutado mucho y considera que es una obra hermosa que denota una clara transición entre el concierto primero y el tercero; además, es una delicia musical, un eslabón perdido que se ha recuperado para deleite de los que nos gusta la música de este gran compositor mexicano. Nota 3 También interpretada por Lupita Palomera y, posteriormente, por La Sonora Matancera, en voz de Alberto Beltrán, si mal no recuerdo. Cada versión tiene lo suyo, pero mi favorita es la de Arvizu. * http://elblogdelbolero.wordpress.com/2008/12/12/juan-arvizu-el-tenor-de-la-voz-de-seda/ Hasta la próxima, amigos. Ángel Augusto Ramírez Zarco. ramiarz@hotmail.com

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Del Bicentenario y el olvido III

Por Ángel Augusto Ramírez Zarco - 18 de Enero, 2011, 12:17, Categoría: Acercàndose a la Mùsica Clàsica

Mucha publicidad, gastos de dudoso beneficio público pero que exhiben pomposidad, y, como siempre, el sector cultural castigado, ahora por los megafestejos del 2010. Seré preciso con algunos ejemplos.

Nuestro principal compositor romántico, –del cual no me cansaré de hablarles—Ricardo Castro (1864-1907), sigue sin tener una grabación integral de su obra pianística, siguen sin interpretarse sus estudios para piano Clementi, las 2 piezas dedicadas a Sgambati del opus 24, sus preludios dedicados a Chaminade del opus 15, etc. etc. etc. No hay una grabación adecuada y accesible a todo el público de su Sinfonía (1885), aunque la Universidad de Chihuahua acaba de realizar una, pero disponible sólo en aquellas regiones. Tampoco existe una buena interpretación de su concierto para chelo, el cual es magnífico, de su poema sinfónico Oithona (el primero de su clase en México). Dos óperas magnas siguen sin aparecer, hago referencia con esto a La Leyenda de Rudel y a Atzimba, ambientada ésta última en la época de la conquista y que narra una tragedia de amor entre un capitán español, de nombre Jorge, y la princesa tarasca Atzimba. 

También resulta que, de la obra de otro compositor mexicano importante, Miguel Bernal Jiménez, apenas algo nuevo se ha interpretado; hago referencia a la Sinfonía México –déjenme decirles que la recomendé y fue interpretada por la OFCM (Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México), ¿y qué creen?... las partichelas (las partituras específicas de cada instrumento), no son adecuadamente legibles, los interpretes tuvieron que luchar junto con el maestro Rodrigo Macías para clarificar varios pasajes. Otras obras de Bernal Jiménez no se han interpretado desde hace tiempo,  como la Sinfonía Hidalgo, dirigida por el maestro Lozano, por última vez, ¡hace 22 años!

La obra orquestal de Gustavo E. Campa está perdida, sólo existe por ahí el Lamento de 1890, que nadie toca; no se han encontrado las partichelas y, por ende, nadie las interpreta. De otros compositores, como Alfonso de Elías, quién escribiò obras orquestales (he encontrado en EU algunas de sus partituras), no se ha ejecutado ninguna de sus sinfonías ni su obra Cacahuamilpa. De Julián Carrillo, ni su Sinfonía ni la Fantasía para piano 8 de septiembre, ni otras obras suyas compuestas antes de que se enfocara al desarrollo del sonido 13.

Y así, muchas obras de compositores mexicanos importantes no están en buenas condiciones y no se aportan fondos para que haya copias adecuadas para su interpretación. ¡Imagínense como estarán otros compositores menos conocidos!

Realmente, muchas obras que seguramente son de calidad, están condenadas en este bicentenario al olvido. Y así seguirán, ¿les gustan otros 100, 200 años, o más?  

Saludos amigos.

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Compositor misterioso. (Opus 94.5)

Por Ángel Augusto Ramítrez Zarco - 29 de Septiembre, 2010, 2:18, Categoría: Acercàndose a la Mùsica Clàsica

Me complazco de nuevo en invitarlos a escuchar un interesante programa en el que se tocaran piezas de un excelente compositor sorpresa. A lo largo de la transmisiòn se contaran anécdotas relacionadas con  su vida y obra y  se daràn algunas pistas acerca de su identidad. Se regalarà un disco de tal autor a la persona que descubra de quien se trata y llame a la estación. Sintoniza OPUS 94.5 el pròximo viernes 1º de Octubre de 2010 de 7 a 9 P.M. Participa con nosotros

Programa: Música prestada
Horario: 7 a 9 P.M.
Conductor: Sergio Bustos
Productor: Óscar Edwin García
Operador: Alfredo Cruz
OPUS. IMER. 94.5 F.M.


EN NUESTRO MUNDO, DONDE TAN FÀCIL ES ACCESAR A TANTA INFORMACION, AUNQUE NO NOS DEMOS CUENTA, NUESTRO CONTACTO CON LA MÙSICA CLÂSICA ES MUY AMPLIO: DESDE SERIES DE TELEVISIÒN, PELÌCULAS, ANUNCIOS, FIESTAS SOCIALES (LO QUE ALGUNOS DESIGNAN 15 AÑOS O BODAS, POR EJEMPLO),  CARICATURAS, Y HASTA EN TONOS DE CELULARES, ESTÀ PRESENTE ALGUNA PIEZA DE MÙSICA CLÀSICA. TAL VEZ  LA MELODÌA NOS HA ENVUELTO Y SIN SABERLO TRATAMOS DE SILBARLA O TARAREARLA.
EN ESTE ESPACIO TRATAREMOS SIEMPRE DE SER EXACTOS Y DE ENCONTRAR DIFERENTES SITUACIONES DE LA VIDA COTIDIANA DONDE EL LECTOR, AUNQUE NO SEPA QUE SE TRATA DE ESTE GÈNERO ¡LE HA AGRADADO!
NO SOY EXPERTO, NI SIQUIERA MUSICÒLOGO O ESTUDIANTE DEL CONSERVATORIO, PERO CON TANTOS AÑOS DE ESCUCHARLA E INVESTIGAR, UNO APRENDE ALGO, AUNQUE TENGA CEREBRO DE TEFLÒN.   

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¡Tanto por hacer!

Por Ángel Augusto Ramírez Zarco - 12 de Agosto, 2010, 14:00, Categoría: Acercàndose a la Mùsica Clàsica

Tengo varios artículos por escribir, ¡ya no sé ni por donde empezar!, ¡hay tanto por hacer!

Tengo algo sobre el mundial de Sudáfrica, que visto desde un punto de vista cultural, podría llevarnos a reflexionar en la existencia de música inspirada en aires o ambientes africanos (Saint-Saéns, August de Boeck). Podría hablar de los compositores africanos mismos o, al menos, de descendientes de alguien nacido en Àfrica (Coleridge Taylor, por ejemplo).

Tengo ganas, desde hace tiempo, de escribir un artículo acerca del post-data de Allan Poe, en el cual abordaría las obras de este gran autor, que inspiraron a varios compositores, con el fin de narrarlas musicalmente (Caplet, Joseph Hollbrook, etc.)

Podría relatar cómo logré que La Filarmónica de la Ciudad de México se interesara en más obras de Miguel Bernal Jiménez, refiriéndome aquí a la programación de la Sinfonía Hidalgo, y la Sinfonía México que, inexplicablemente, siendo una de las favoritas del autor, junto con El Concertino para Órgano y Orquesta (también llamado Retablo Medieval), no se interpretan prácticamente nunca.

Acerca de Ricardo Castro, nuestro principal compositor romántico mexicano, aún hay muchas cosas que decir, cómo que tuvo el gusto de conocer a Rodolfo Ritter, excelente pianista y persona a quién, al igual que a mí, le encanta realizar investigaciones relacionadas con música poco conocida. Compartí con él mi trabajo en software (Sibelius te permite cargar nota a nota y reproducir el sonido de una forma razonable vía computadora) de los 6 preludios para piano opus 15 de Castro (dedicados a Chaminade), lo cual le agradó, y en Durango, en un festival dedicado a Castro y Chopin, interpretó varios de estos preludios. 

Otro aspecto es el trabajo musical que he ido desarrollando con este software. ¡Hay tantas partituras que ningún pianista interpreta! No me voy a esperar a que alguien lo haga, así que tomé la iniciativa. Estoy trabajando arduamente en obras para piano de Fuchs (amigo de Brahms), Rhene Baton (quién dirigió estrenos de obras de Debussy y Ravel), Godard (maestro de Chaminade), Gernsheim (de la época de Brahms), Melartin (de la misma tierra de Sibelius, el gran compositor finlandés y contemporáneo exacto de Ravel, a quién incluso dedicó un ciclo de piezas para piano denominado El Jardín Triste opus 52), Leòn Delafosse (pianista y compositor, del que poco se sabe, pero de quien existe un cuadro en un importante museo de EU ejecutado por Sargent y cuyas composiciones fueron interpretadas por Ricardo Castro en varias ocasiones).

Además de todo esto, estoy tratando de que las orquestas mexicanas interpreten obras olvidadas, tanto mexicanas como europeas; por ejemplo, el Lamento de Campa de 1890. Obras para arpa y orquesta de Widor y Dubois, Busser, Bargiel (cuñado de Schumann). En este año de Schumann, nadie sabe nada de su cuñado, que escribió interesantes piezas para piano y mùsica de cámara, estando su música orquestal totalmente olvidada. Tengo la partitura de la Sinfonía opus 30, dedicada a Joachim, virtuoso al que Brahms le dedicó su famoso e importante concierto para Violín opus 77 en re menor, en la misma tonalidad que el de Beethoven Opus 61. (Bruch tambièn le dedicó su primero, el opus 26 en mi menor, que tambien es muy hermoso, Dvorak su concierto opus 53).

Finalmente, estoy promoviendo música mexicana en EU y Europa, y créanme que es difícil y a veces frustrante por la burocracia; como verán, el quehacer artìstico no tiene fin. Por cierto, tal vez tenga el inmerecido privilegio de que me entreviste Rodolfo Ritter en su programa de los martes por radio (algo de Código D.F.).

¡Hay tanto de que hablar y tanto por hacer, que no sé por donde empezar! Ya descansaré cuando me muera, pero, por el momento, al igual que mi excolega, Leonel Puente, me he convertido también en un monstruo en amenazante tropel en defensa de la cultura olvidada u oculta, tanto mexicana como extranjera, y, en mi caso particular, seguiré contribuyendo con lo que pueda desde mi perspectiva musical.

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La Pasión según San Mateo de Bach

Por Puente Colin Jesús Leonel - 17 de Julio, 2010, 18:07, Categoría: Acercàndose a la Mùsica Clàsica

Habiendo encontrado un programa de mano*, que data de hace 31 años, me puse a reflexionar sobre la importancia relativa y la importancia absoluta de cierto tipo de música. Posteriormente, el asunto cayó en el grado de trascendencia de ciertos autores de determinadas corrientes y en su legado. Obviamente que hay que situarse lo mejor posible en el tiempo y en el espacio para dar un juicio más certero. ¿Quién podría decir que Mozart es mayor o mejor que Beethoven o viceversa? ¿Basarían su juicio en gustos meramente personales?

Existe, según yo, un compositor que, sin demeritar a ninguno, es un punto clave en la historia de lo que se da por llamar "música clásica": Bach.

¿Por qué? Quizá me equivoque en mi valoración pero existe una música clásica antes de Bach y otra después de él. El no inventó nada, no revolucionó nada, pero institucionalizó las formas existentes tomando lo mejor de cada una y llevándolas a niveles de insospechada altura. Sin él, mucho del trabajo de sus predecesores no habría culminado y, también, los cimientos para que pudieran evolucionar las generaciones posteriores, incluídos los mismísimo Mozart y Beethoven.

Cada quien puede tener sus apetencias personales, pero Bach es punto y aparte en cuanto a la aportación de una metodología para la composición y ejecución que se puede apreciar en El clave bien temperado.

Hasta aquí dejo mi aportación, esperando que no haya dicho ninguna barbaridad. En todo caso, háganmelo saber con algún comentario y me servirá para ampliar mi visión o para corregir mis errores.

ATTE. Jesús Leonel Puente Colín.

Post Scriptum: Les transcribo la información contenida en el programa mencionado de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (Temporada I, 1979).

[Autor:] Joaquín Gutiérrez Heras.

"Con La Pasión según San Mateo de Juan Sebastián Bach (1685-1750) culmina una larga tradición de la música sacra. La Pasión musical más antigua de que tenemos noticia actualmente se encuentra en un manuscrito del siglo IX o X, pero seguramente existieron muchas otras antes que ésta. La puesta en música de los capítulos evangélicos que tratan de la Pasión de Jesucristo debió atraer a los músicos desde los principios del cristianismo, y su realización siguió naturalmente los cambios estilísticos de cada época. La Edad Media empleó el canto llano (aunque tratando ya de diferenciar a los distintos personajes), el Renacimiento desplegó su maestría en la polifonía vocal y el Barroco introdujo en sus Pasiones todas sus innovaciones dramáticas: el recitativo, el aria y el manejo específico de la orquesta. Es también en esta época en donde llega a abandonarse el texto bíblico a favor de paráfrasis versificadas—a veces de un gusto dudoso—hechas por poetas de la época, y en ese sentido las Pasiones de Bach representan una revisión, una depuración estética. Tanto La Pasión según San Juan (1723) como La Pasión según San Mateo emplean como base narrativa el texto bíblico de Lutero, aunque interrumpido constantemente con poemas que comentan la acción. En el caso de La Pasión según San Mateo, estos comentarios fueron proporcionados por Christian Friedrich Henrici, un aficionado que escribía poemas bajo el seudónimo de "Picander" y que fue uno de los amigos de Bach en Leipzing. Picander redactó los textos complementarios de este oratorio siguiendo las instrucciones y bajo la supervisión del compositor, y aunque su poesía no sea de muy altos vuelos, tiene el mérito de haber servido a Bach en forma sumamente eficiente, a juzgar por la música que le inspiró.

La Pasión según San Mateo se mueve en dos planos, y en ella convergen los elementos de la ópera barroca y de la cantata protestante. El plano dramático se desenvuelve por medio de la narración bíblica, encomendada al tenor "Evangelista" y a todos los personajes que hablan directamente en ella: Jesús, Pedro, Judas, Pilato, los discípulos, los sacerdotes y dignatarios judíos, el pueblo, etc. La narración del Evangelista se mueve en el estilo "recitativo", cuya austeridad no deja de ser sumamente expresiva. El discurso directo toma la forma más natural para cada caso; puede ser un arioso (como el de Jesús en el momento de instituir la Eucaristía), un breve fugato como las preguntas inquietas de los discípulos acerca del que lo traicionará (¿Soy yo, Señor?) o un solo acorde como el grito de "¡Barrabás! En la escena de Pilato. El plano que podríamos llamar reflexivo pertenece al ámbito de la cantata protestante. En él, los textos de Picander interpretan las escenas del drama desde el punto de vista del espectador creyente. Como aquí el texto no es de primera importancia, la música se vuelve mucho más rica y concertante. Las reflexiones del poeta se convierten en elaboradas arias (cuyo acompañamiento instrumental incluye generalmente una parte solista) y en piezas para coro y orquesta. En estas últimas la presencia dominante es la del coral protestante, que puede aparecer en su forma más sencilla, como si fuese cantado por la congregación usual de una iglesia, o engastado en una vasta e imponente fantasía, como sucede en los coros que inician y concluyen la primera parte de la obra. Bach utiliza varios corales tradicionales, pero entre ellos le da especial importancia a la famosa melodía de siglo XVII, O Haupt voll Blut und Wunden, la cual presenta a lo largo de la obra no menos de cinco veces. La última aparición de este coral, en una extraordinaria armonización, ocurre cuando Jesús expira en la cruz.

La narración bíblica empleada por Bach comprende los capítulos 26 y 27 del Evangelio de San Mateo y esta dividido en dos partes. La primera se inicia con la escena en que Jesús anuncia a los discípulos que dentro de poco será crucificado y termina con la escena de su aprehensión en Gethsemaní. La segunda parte va desde el juicio ante Caifás hasta el momento en que los enemigos de Jesús sellan su sepulcro y hacen montar guardia ante él.

Por lo que toca a la organización de los ejecutantes, Bach los divide en dos "coros" de voces e instrumentos y los separa o los combina según sus necesidades. Esta disposición policoral (cuya tradición se remonta a la Venecia de principios del siglo XVII) le permite una gran flexibilidad en la densidad tímbrica e impide que la obra, tan larga como es, llegue a embotar el oído con una sola textura. En los recitativos del Evangelista la dotación instrumental se reduce al órgano y el continuo; las palabras de Jesús van iluminadas por el sonido de las cuerdas; las arias de los cantantes solistas, que por lo general sólo emplean uno de los "coros", llevan siempre un instrumento concertante, y solamente las escenas de grupos o las grandes piezas corales despliegan la sonoridad completa del conjunto. A propósito de éste, también hay que aclarar que el número de ejecutantes ha variado mucho según la época y según la orientación estética. A la tradición romántica, que prefería coros enormes y una orquesta correspondiente, se opone desde hace varias décadas una actitud menos bombástica y seguramente más cercana a la concepción de Bach. Actualmente, sus Pasiones suelen ejecutarse con grupos no muy grandes, con lo cual su incomparable polifonía adquiere la transparencia necesaria sin que la obra pierda en modo alguno su monumentalidad.

La primera ejecución de La Pasión según San Mateo se efectuó el 15 de Abril de 1729 en la Iglesia de Santo Tomás en Leipzing. Después de la muerte de Bach, la obra cayó en el olvido. Cien años después, gracias al entusiasmo de Félix Mendelssohn y Karl Friedrich Zelter, fue resucitada en Berlín en marzo de 1829, y desde entonces ha conmovido a generación tras generación."  

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Del Bicentenario y el Olvido (II)

Por Ángel Augusto Ramírez Zarco - 9 de Marzo, 2010, 21:01, Categoría: Acercàndose a la Mùsica Clàsica

Hace unos días tuve el gusto de asistir a la Sala Silvestre Revueltas, del Centro Cultural Ollin Yoliztli, para escuchar a la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México; el motivo principal de mi asistencia a ésta presentación fue el importante rescate de Oithona, el primer poema sinfónico* mexicano, compuesto por Ricardo Castro en 1885 y cuya partitura estuvo perdida por más de un siglo. Podríamos casi asegurar que, cuando Castro la escribió, no se interpretó ni una sola vez.

Aunque hubo una muy razonable entrada, es triste ver que el evento como tal y su resonancia nacional fue mínima; como siempre la ignorancia, la escasa difusión y el poco valor que se le da socialmente a la obra de nuestros insignes compositores. Es increíble que no haya una grabación disponible de esta hermosa obra con duración aproximada de 12 minutos. Estaba dedicada a Gustavo E. Campa, cuya obra también esta básicamente olvidada a excepción de alrededor de 17 melodías para voz y piano y 3 piezas para cuarteto de cuerdas. Campa a su vez le dedicó a Castro un allegro apassionato para 2 pianos **, obra que al igual que muchas de Castro no se toca y pocos saben de su existencia. He de decirles que busqué la parte del segundo piano porque, en el CENIMIM (Centro Nacional de Investigaciones Musicales), no la tenían; la localicé en EU y amablemente me la enviaron. Pronto, junto con la partitura de la primera sinfonía de Castro, la donaré al CENIDIM para que crezca ese acervo y se difunda lo más posible (por cierto, la gente de este centro es sumamente amable y me facilitaron la tirolesa de Campa, también para piano). Espero pronto poderme dirigir al rescate musical de estas piezas así como del Lamento para gran orquesta de Campa.

Tanto Castro, como Campa siguen siendo victimas del olvido (¡imagínense otros compositores menos difundidos aún!). En aquella época (fines del siglo XIX), la escuela italiana era poderosa en el Conservatorio; mientras que Castro y Campa buscaban cultivar obras siguiendo otros modelos: el francés y alemán. No tuvieron un buen apoyo y, además, no existe crónica de la época que destaque ni la existencia ni la interpretación de Oithona, pieza dramática basada en una leyenda medieval escocesa.

Además de Oithona, sigue sin existir una versión comercial disponible del concierto para piano opus 22 dedicado al compositor alemán Carl Reinecke (1824-1910), sucesor del gran Mendelssohn en el Gewandhaus de Leipzig. Mientras otros compositores gozan de versiones integrales de su obra para piano y hasta cuentan con varias versiones (por ejemplo Beethoven, Chopin, Liszt, etcétera), la obra pianística de varios otros músicos mexicanos ha sido relegada.

Aunque Castro ha disfrutado de cierto resurgimiento en nuestros días con el integral de valses de Merino y algunas otras obras interpretadas por Eva Maria Suk y Silvia Navarrete, siguen enterradas varias obras importantes dedicadas a grandes celebridades de la época; por ejemplo los 6 preludios del opus 15 dedicados a Cécile Chaminade, la balada opus 5 dedicada a Eugenie Dàlbert, 2 piezas del opus 24 dedicadas a Sgambati (quién estuvo en el jurado que premió en 1891 la hermosa ópera de Mascagni  "Cavalleria Rùsticana"). 

Contando con la sumamente importante colaboración de Don Emilio Díaz Cervantes, (experto en Castro, luchador tenaz por divulgar su obra y de quién recomiendo ampliamente sus biografías de Castro y Manuel M. Ponce), me han sido facilitadas las partituras de algunas obras y me he dado a la tarea de, valiéndome de un programa de software, que emula el sonido para piano, cargar estas hermosas partituras injustamente olvidadas y no grabadas por nadie.  Hasta el momento llevo los 6 preludios y el Laendler opus 12 numero 1.

Seguiré en mi labor de rescatar este repertorio para piano, así como de otros compositores franceses, alemanes, austriacos y finlandeses tristemente olvidados (Scharwenka, Godard, Dubois, Guiraus, Marmontel, Lazzari, Bathon, Melartin y varios más).

¡Hasta la vista!

Ángel Augusto Ramírez Zarco.

P.D. El programa completo estuvo constituido por:

Oithona de Ricardo Castro.  12´

El concierto para piano improvisado y orquesta de Eugenio Toussaint (I, II y III). 25´

Ferial, divertimento sinfónico de Manuel M. Ponce. 15´

Suite de H.P. (Caballos de Vapor), Danza del Hombre, Barco hacia el Trópico, Danza Ágil, Tango, Interludio El Trópico, y Huapango y zandunga de Carlos Chávez. 28´

La interpretación de la Filarmónica de la Ciudad de México fue excelente, como ya es costumbre; además, Eugenio Toussaint, amablemente y fuera de programa, deleitó al auditorio con una pieza de su repertorio pianístico, dificilísima de conseguir, titulada El Pez Dorado (ni siquiera en Youtube se encuentra en la actualidad).

Notas

* El Poema Sinfónico es un género musical que proyecta, de forma musical, textos literarios. Su principal precursor fue el famoso intérprete de obras para piano Franz Liszt (1811-1886), quien escribiera 12 obras de este tipo, entre ellas podemos encontrar: Tasso, Lamento y Triunfo, Orfeo, Lo que se escucha en la montaña, Los Preludios, La Batalla de los Hunos y Mazzepa.

** (Camile Saint-Sáenz, también escribió una hermosa obra con el mismo titulo para piano y orquesta opus 70 y otra para chelo y piano opus 43).

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LOS ROMANOS. Las dos caras de la moneda: tolerancia e intolerancia en la música clásica.

Por Ángel Augusto Ramírez Zarco - 29 de Enero, 2010, 17:47, Categoría: Acercàndose a la Mùsica Clàsica


Los romanos fueron capaces de forjar un Imperio que duró varios siglos y que se estableció en tres continentes (Europa, Asia y África). Fue reconocida la tolerancia que mostraron a los pueblos sojuzgados al permitirles continuar con sus sistemas religiosos y culturales. Ellos mismos absorbieron muchos de aquellos usos y costumbres y se beneficiaron de esa tolerancia. Bien sabida es la influencia de la cultura griega en ellos, por citar un ejemplo. Fueron tolerantes e inclusivos en ciertos sentidos. La otra cara de la moneda se presentaba como consecuencia de la rebelión de algún pueblo sojuzgado. Ejemplo: Cártago, en África (la actual Túnez), que fue un lugar muy próspero hasta que se rebeló contra el dominio romano*. Consecuencia: los cartaginenses y su ciudad terminaron siendo arrasados a pesar de haber ganado varias batallas gloriosas comandados por su aguerrido estratega Aníbal**. Intolerancia.

 

Curiosamente, en la música se puede encontrar algo parecido. Las grandes compañías y editoriales, que pretenden atesorar el acervo musical del mundo, llegan a mostrar ambas caras de la moneda. Gracias a ellas, existen extensas colecciones de partituras (aunque no dejan de regirse por la demanda musical); sin embargo, también existen buenas obras que no son tan populares y son descatalogadas y dejan de imprimirse. De algún modo, varias de ellas se pueden hallar en colecciones privadas y bibliotecas. Otras ni así. Grandes acervos fueron destruidos en la Segunda Guerra Mundial. Citaré, como ejemplo, las obras de un compositor de apellido Fahrman, gran parte de cuya obra desapareció—así como la vida de su editor y su familia—en los bombardeos de Alemania. Destino parecido corrió Phillip Schawenka, compositor cuya música me encanta. Lo bueno es que algo quedó de sus partituras para deleite de quienes puedan encontrarlas (este servidor podría serles de utilidad si están interesados en ellas).

 

La guerra, como todos sabemos, es terrible; pero a veces no es necesario que se desate para que existan conductas extremas e intolerantes que lesionan a las culturas: en este caso me refiero a la destrucción de documentos por parte de las mismas editoriales.

Hace unos meses, investigando sobre el paradero de la ópera Atzimba—joya de la música nacional, compuesta por Ricardo Castro [1864-1907], y que en partes fue presentada con éxito en Europa, contando con la presencia de grandes personajes, que incluían al Rey Leopoldo II de Bélgica—descubrí que no la tiene ni la editorial. Sólo sabía que la casa Wagner era la propietaria de los derechos de autor; luego me comentaron que hace más o menos 40 años, cambió de propietarios y, un buen día, se les ocurrió que tenían muchas partituras sin interés comercial alguno y tiraron a la basura cientos de obras. ¿Creen ustedes eso? Las desaparecieron en lugar de donarlas al Conservatorio o alguna biblioteca especializada. ¡Que barbarie en verdad!

 

Por otra parte, el día 8 de Enero [2010] me avoqué a encontrar discos con las grabaciones de las 4 Sinfonías del importante compositor mexicano Candelario Huízar, oriundo de Zacatecas, y menuda sorpresa me llevé. La casa RCA la produjo en una grabación que contó con la dirección de Sergio Cárdenas, pero, ¿saben que hacen cuando tienen CD´s que no se les venden? ¡Los destruyen! (según me comentó una persona muy amable de la Sala Margolin, lugar muy interesante para adquirir toda esta preciada música). ¿Por qué hacen eso? Para pagar menos impuestos. ¿No es esto increíble?

 

Esta desgracia cultural, de la cual he citado algunos ejemplos, me recordó a los romanos y las dos caras de la moneda: tolerancia e intolerancia en la música clásica.

 

ÁNGEL AUGUSTO RAMÍREZ ZARCO (ramiarz@hotmail.com)

 

* Contextualizando un poco aquella época, y dejándonos llevar de la mano por Óscar Secco Ellauri, apuntamos lo siguiente: "Hubo tres guerras púnicas. En la primera (264-241 a.C.), Roma consiguió desplazar a Cártago de Sicilia y de las islas del mar Tirreno; en la segunda guerra (218-201 a.C.), Roma, nuevamente triunfante, redujo a su rival a la categoría estado vasallo, y en la tercera guerra (149-146 a.C.), arrasó y destruyó definitivamente a Cártago".

 

** En el transcurso de la segunda guerra púnica hubo varios episodios gloriosos a cargo del genial estratega y valeroso general cartaginense Aníbal, quien puso seria y severamente en jaque a los romanos, humillándolos en algunas batallas con sus tácticas innovadoras y sorpresivas, o, masacrándolos de plano, con sus maniobras envolventes, como hizo en Cannas (216 a.C.), sin importar que el ejército itálico doblara en número al suyo.

De haber recibido refuerzos de Cártago, de no haber diezmado a su ejército haciéndolo cruzar los Alpes en pleno invierno, con todo y elefantes, o de no haberse internado hasta los confines de Italia sin una línea confiable de suministros, otra habría podido ser la Historia; pero el hubiera no existe y Roma terminó imponiéndose inexorablemente.

 

Notas del editor.

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